A través de las redes sociales recibimos la noticia del deceso del Licenciado Roberto O. Maldonado Nieves. Autor del libro Hacia una liberación del cautiverio del consenso (Ediciones Puerto, 2007), el jurista se caracterizó a través de las décadas por un servicio consecuente y solidario al país a través de la profesión legal y la docencia. De su trayectoria impecable y sus altos valores a la hora de ejercer la abogacía han dado testimonio personalidades como la Licenciada Daisy Calcaño López quien fue Presidenta del Colegio de Abogados y Abogadas de Puerto Rico del 2020 al 2022 y el líder comunitario y activista Juan Rosario. A continuación comparto sus reveladoras reflexiones acerca de la vida y trayectoria de este distinguido puertorrriqueño.
Lic. Daisy Calcaño López
Escribe la Lic. Daisy Calcaño Lópéz: "La tristeza insiste, pero no es una tristeza estéril. Es una tristeza que obliga a la memoria, al reconocimiento y a la palabra justa. En la mañana de hoy recibí la noticia que el Profesor y abogado Roberto O. Maldonado Nieves trascendió. Y con él, una forma de ejercer el Derecho que no se aprende en los manuales, sino en la coherencia entre la conciencia y la acción. Roberto O. Maldonado Nieves fue, sin exageración alguna, un jurista extraordinario. Extraordinario no por lo infrecuente de sus credenciales —que fueron notables— sino por la forma en que decidió usarlas: siempre del lado de quienes menos voz tenían, siempre contra la arbitrariedad, siempre con una fe inquebrantable en la dignidad humana. Egresado de Harvard University, donde obtuvo su bachillerato en Ciencias Políticas, y graduado de Harvard Law School con el grado de Juris Doctor en 1985, Roberto pudo haber optado por los caminos más cómodos de la profesión. Sin embargo, continuó su formación en Stanford University Law School, donde obtuvo la Maestría en Derecho en 1987, no para acumular prestigio, sino para afinar herramientas al servicio de causas complejas y, muchas veces, impopulares. Su educación primaria y secundaria en el Colegio Nuestra Señora del Pilar, en San Juan, fue el primer eslabón de una vida profundamente anclada en Puerto Rico, a pesar de su sólida proyección académica internacional. Desde 1992 y hasta el presente de su vida profesional, ejerció como sole practitioner, una decisión que, lejos de aislarlo, lo colocó en contacto directo con personas, familias y comunidades que necesitaban más que representación legal: necesitaban ser escuchadas. Antes de ello, se desempeñó como abogado y notario asociado en Rexach & Pico (1988–1992) y como abogado asociado en Cancio, Nadal & Rivera (1985–1988), además de servir como oficial jurídico en McConnell, Valdés, Kelley, Sifre, Griggs & Ruiz-Suría durante los veranos de 1983 y 1984. Fue admitido al ejercicio de la abogacía en Puerto Rico en enero de 1986 y practicó ante el Tribunal Federal para el Distrito de Puerto Rico, el Tribunal de Quiebras, el Tribunal de Apelaciones del Primer Circuito y el Tribunal Supremo de los Estados Unidos. Como profesor auxiliar de la Facultad de Derecho de la Universidad Interamericana de Puerto Rico (1992–1999), enseñó Derecho Constitucional, Investigación Legal, Análisis y Redacción, y seminarios tan visionarios como Derecho y Deportes y las Ramificaciones Legales de la Epidemia del SIDA. Pero su aportación más profunda fue como profesor clínico y director del proyecto “Las Leyes y el SIDA”, donde representó a personas y familias de escasos recursos en uno de los momentos más crudos de estigmatización social y abandono institucional. En la década de los noventa, cuando a personas con VIH se les despedía de sus empleos con total impunidad, Roberto no solo litigó: educó, denunció y acompañó. Ofreció conferencias ad honorem por más de una década a trabajadores sociales, personal médico y organizaciones comunitarias, convencido de que el Derecho también es pedagogía social. Su producción intelectual revela una mente rigurosa y, a la vez, profundamente ética. Desde su temprano análisis sobre el despido injustificado en Puerto Rico (57 Rev. Jur. UPR 217, 1988), hasta su Guía de Derechos Civiles Bajo la Constitución de Puerto Rico, pensada para el público general, Roberto escribió con un propósito claro: democratizar el conocimiento jurídico. En Hacia la liberación del cautiverio del consenso (2007), abordó con valentía el problema del estatus político de Puerto Rico; en sus trabajos sobre acomodo razonable y buena fe laboral, anticipó debates que hoy siguen vigentes. Sus artículos en medios digitales como 80grados, El Post Antillano y Puerto Rico, Te Quiero fueron siempre una invitación a pensar, no a repetir consignas. Su huella en la jurisprudencia del Tribunal Supremo de Puerto Rico y en los tribunales federales es indeleble. Casos como Lucero v. San Juan Star, Santiago v. Ríos, Guardiola v. Departamento de la Familia, Producciones Gran Escenario v. Municipio de San Juan, y Guzmán v. Estado Libre Asociado, entre otros, dan cuenta de un abogado que no temía enfrentar al poder cuando los derechos fundamentales estaban en juego. Ante el foro federal, litigó asuntos de libertad de expresión, constitucionalidad electoral y participación democrática, incluyendo el caso VAMOS v. Commonwealth of Puerto Rico, donde se defendió el derecho del pueblo a una consulta política libre de trabas inconstitucionales. Cofundador y asesor legal de la Asociación de Imaginería Popular de Puerto Rico, Roberto entendía que la cultura también es un derecho. Preservar la talla de santos de palo era, para él, otra forma de proteger la identidad y la dignidad de un pueblo. Como presidente de la Junta de la revista Puerto Rico Te Quiero, integró pensamiento jurídico, cultural y político en un mismo proyecto editorial. Además, brindó asesoría y representación gratuita a personas de escasos recursos, organizaciones sin fines de lucro, y asumió casos pro bono y asignaciones de oficio tanto en lo civil como en lo criminal. Nunca vio ese trabajo como sacrificio, sino como deber. Sin lugar a dudas, estamos ante un jurista que honró su profesión. Un abogado cuya trayectoria estuvo dedicada, en su mayoría, a las causas de los pobres, a combatir la injusticia y a defender los derechos humanos, civiles y constitucionales. La historia jurídica de Puerto Rico ya lo ha inscrito donde corresponde: entre quienes entendieron el Derecho como instrumento de liberación, no de exclusión; como servicio, no como privilegio. Hoy duele su partida. Pero queda su obra, su ejemplo y la certeza de que fue un privilegio conocerlo, aprender de él y, en lo personal, representarlo. Hay personas que no se van del todo. Roberto Maldonado Nieves es una de ellas. Honrada de haber coincidido en esta vida, de haberlo conocido, cuando yo era estudiante de Derecho, y de haberlo representado en años recientes. Hasta luego, profesor, compañero y amigo. Abrazo solidario y de hermandad a su familia y amistades. Hoy te honramos y celebramos tu vida. Te extrañaremos. Gracias por tanto".
Por su parte, el líder comunitario Juan Rosario compartió su escrito acerca del Lic. Nieves Maldonado bajo el título Un servidor de la justicia. Estas son sus reflexiones:
"Hoy, me toca cumplir con el sagrado deber de sentirme agradecido. Podría ser una nota triste, pero
Juan Rosario, Líder comunitario y activista
prefiero que sea un llamado al compromiso y a la acción. El sábado 20 de diciembre celebramos el Primer Encuentro de Líderes para un Nuevo amanecer. Coordinadores de grupos en 10 municipios y representantes de algunas de las organizaciones que colaboran para construir un 'Puerto Rico Próspero, Justo, Democrático, Sostenible y Feliz' se dieron cita para repasar el trabajo y los logros del último año y empezar a esbozar los planes para el 2026. Salimos felices y entusiasmados con el compromiso demostrado tanto de los líderes comunitarios como de los colaboradores de las organizaciones aliadas".
"Unos días después de nuestro encuentro, nos enteramos del fallecimiento de nuestro querido hermano, amigo y colaborador, Lic. Roberto Maldonado Nieves. Conocí a Roberto hace como 15 años. Participó en uno de los talleres que llevamos décadas ofreciendo sobre lo que pensamos son las causas profundas de las crisis que nos aquejan. Me sorprendió la profundidad de sus preguntas sobre asuntos muy complejos que se discuten muy poco en el país. Roberto no solamente fue capaz de analizar de manera puntillosa asuntos e información que nunca había considerado antes, sino que pudo, de manera orgánica, relacionarlos con lo que eran sus aspiraciones y valores por un mundo más justo y democrático".
"Desde ese momento, el Lic. Roberto Maldonado Nieves fue nuestro amigo y colaborador en múltiples proyectos para construir esa patria que anhelamos. En 2015, fue participante de un curso en el Seminario Evangélico, donde proponíamos generar una 'Visión Eco-evangélica de Puerto Rico'. Fue uno de los mejores estudiantes, sobre todo, porque no tenía ningún problema en abrirse a nuevas ideas sin dejar atrás los valores por los cuales había dado toda su vida. En 2016, participó en fundar AMANESER 2025, un proyecto dedicado a crear respuesta de adaptación al cambio climático en las comunidades vulnerables".
"Cuando ocurre la quiebra y se crea la Ley PROMESA, Roberto vuelve a hacer lo único que sabía hacer, luchar contra las injusticias. Durante meses, trabajó sin descanso para, junto con otros distinguidos abogados y en representación de varios sindicatos y otros grupos, impugnar la constitucionalidad de la Junta de Control Fiscal, exigiendo que se diera curso a una auditoría de la deuda del gobierno de Puerto Rico".
"Roberto vivió su vida dedicada a la justicia. Roberto no vivía humildemente porque no tuviera otra opción. Con su educación de universidades prestigiosas de Estados Unidos pudo haberse quedado en los bufetes de La Milla de Oro y hacerse rico. Pero escogió servirles a los más humildes. Hoy celebramos la vida de un hombre que, lleno de amor y compromiso, nunca dejó de vivir para su patria y sus semejantes. Su ejemplo se queda con nosotros, esperamos poder vivir a la altura de sus enseñanzas".
* Descanse en paz, Licenciado Roberto O. Maldonado Nieves.
El poeta, escritor y académico Federico Irizarry Natal.
El escritor Federico Irizarry Natal ha sorprendido al
ambiente literario boricua con “¿Cómo podría consolarme no ser el único
jodido?”, una producción musical que reúne 13 piezas literarias de los poetas
vinculados al colectivo El Sótano 00931. Esta obra sonora tuvo su estreno el 15
de noviembre de 2025 y fue posible gracias al ingenio de Fede (como le llaman
sus amigos) a la hora de leer y releer la poesía de sus colegas y utilizar la
plataforma SUNO. De eso y más conversamos en la siguiente entrevista.
El Sótano 00931
Federico,
has sorprendido a todos con el lanzamiento de “Cómo
podría consolarme no ser el único jodido?”. Y
por eso, mi primera pregunta es: ¿Cómo comenzó todo esto?
Julio César Pol
Federico Irizarry
Natal (F.I.N): Pues, todo comenzó como mera diversión, de verdad. Ya
conocía la plataforma de Suno y sabía que la simulación musical que genera
digitalmente es sorprendentemente convincente. Jamás sustituye la intervención
humana, pero produce un sucedáneo bastante digno. De manera que llegó de
inmediato la curiosidad: “¿Cómo se escucharían musicalizados los poemas de El Sótano?”: esa fue la pregunta que puso motor
en marcha para imaginar una compilación de este tipo. Hice algunas pruebas con
un poema de Julio César Pol y algunos míos. Cuando tuve una versión bastante
decente del poema de Julio, se lo remití a ver qué le parecía. Su impresión fue
positiva y nos entusiasmamos. Le remití algunas versiones de los míos; y la
impresión inicial se sostuvo. Así que seguí haciendo pruebas con los textos de
los otros compañeros. El resultado ya lo has escuchado. Nada mal, diría. Una
buena excusa para que esta recreación de la IA pase a manos y voces humanas,
que, de seguro, la harán sonar muchísimo mejor.
El Sótano 00931 en la librería Borders.
Once
poesías has incluidos de los autores del colectivo El
Sótano 00931… Cuéntanos de esa parte del
proyecto… ¿Qué te llevó a seleccionar esos poemas? ¿Bajo qué premisa trabajaste
la ordenación?
F.I.N: En
realidad, son 13 poemas. Uno por cada poeta que comparte el espacio sotanero.
La selección del texto la realicé tras una lectura de los que tuve en mano; ya
sea a través de los libros, revistas o antologías publicados, ya sea a través
del material que permanece en Internet. En principio lo que busqué es que el
texto tuviese cierta estructura o disposición de metamorfosearse en canción.
Intenté con varios; algunos no lo posibilitaban, pero otros sí. Aquellos que
sí, pues me sirvieron para generar varias versiones; de ahí iba
subseleccionando para recogerlos en grupos de donde sacaría el que mejor
funcionara en el contexto del compilado. Es un trabajo de paciencia y virtudes sombrías,
pero agradable y ciertamente satisfactorio en el proceso. La ordenación la
determinó el sonido, que, desde el principio, supe que debía ser alternativo y
algo oscuro. No obstante, siempre estuve consciente que lo que tenía que primar
era el texto. El aspecto musical, si bien es importante, habría de obrar en
función del poema. Que el texto, al quedar enunciado, se entendiera y
comunicara adecuadamente; que no quedara devorado o aplastado por el hechizo de
lo musical. No significa tampoco que la musicalidad quedara integrada como un
mero efecto decorativo. Una cuestión de equilibrio, de diálogo entre poema y
canción. Respeté, por supuesto, la integridad de los textos. Apenas solo uno
fue manipulado al tener que recortarlo por ser muy extenso.
Los poetas Francisco Irizarry Natal, Jorge David Capiello y Juanmanuel González en la Feria Internacional del Libro en Santo Domingo 2007.
¿Cómo
opera la plataforma SUNO? ¿Qué tan
fácil o difícil te resultó trabajar con ella?
F.I.N: Es
muy intuitiva. Si bien puede producir algo muy genérico, con un poco de
esfuerzo y experimentación genera simulaciones más concretas e individualizas
bajo la impronta de las instrucciones que uno le dé. La dificultad radica en
conseguir el sonido más cercano al que se desea. Son muchas pruebas. Muchas
versiones y muchas escuchas hasta depurar y dar con el punto deseado. Lo
divertido es que se puede experimentar con tanteos de todo tipo y con fusiones
inesperadas que, en el mejor de los casos, derivan en posibilidades que se van
abriendo, a su vez, a otras. Suno también tiene unas herramientas de edición
que son muy útiles para corregir, añadir o eliminar sin necesariamente afectar
el producto inicial.
El Sótano 00931 en el encuentro De-Generaciones en Caguas
A
la hora de ponerle voz a la poesía, de interpretar las canciones… ¿cómo fue esa
experiencia?
F.I.N: Busqué
voces que escaparan de resonancias comerciales, esas que saturan las emisoras
de radio. Busqué voces, en ese
sentido, que sonaran honestas y coherentes con el género musical seleccionado y
la escritura de los poemas. Muchas de ellas son voces ásperas y brumosas, pero
con la calidez necesaria para retener cierta tensión emocional. Busqué tonos y
timbres que ayudaran en crear una atmósfera marcada por cierto tipo de
fragilidad por la que se cuelan las imperfecciones que le imprimen, al menos,
un efecto de emoción y de verdad humanas.
El Sótano 00931 en la librería Isla, Río Piedras.
Como
conocemos tu valiosa trayectoria como escritor no nos sorprendió que esta
producción de tu autoría haya encontrado su forma de nombrarse con el título de
la poesía del escritor peruano Robert Jara, y esto lo comento por el lugar que
tiene la ironía en tu propia poesía… ¿Qué nos puedes comentar sobre esto?
F.I.N: Pues
el título del poema de Robert Jara es poderoso. Además, el poema es muy bueno;
cargado de imágenes muy originales y pertinentes para sostenerse bajo la
provocación de ese título. Sí, el potencial irónico que tiene influyó para que
ampare la compilación de estos textos. Además, la pregunta que lo constituye se
abre para dar un salto de lo individual a lo colectivo. Cabíamos todos.
El Sótano 00931, Octubre de 2007.
Ya
que tomamos el tema de nombrar en la pregunta previa… A partir de este punto,
en este momento, ¿utilizarás las iniciales de tu nombre para identificarte como
productor?
F.I.N: Honestamente,
la palabra “productor”, por la carga tradicional y técnica que tiene, es muy
grande para este experimento lúdico que he hecho. La idea era saber cómo sonaban
con acompañamiento musical los poemas. De hecho, se realizó para uso doméstico;
para nosotros. La idea de publicarlo vino después en broma y en serio. Julio
César fue quien se encargó de esa parte. Soy nada más que un aficionado que se
entretiene con estas tecnologías nuevas.
El Sótano en el Seminario Federico de Onís, Recinto de Río Piedras, Universidad de Puerto Rico.
En
esta producción prevalece de la primera a la última pieza la música rock…
Tomando este tema como punto de partida… ¿puedes hablarnos de tus influencias
musicales? ¿Qué artistas o bandas han influenciado tu obra?
F.I.N: El
sonido alternativo y oscuro al que aspiré desde el principio engarzaba a la
perfección con el Rock como género. Es la música con la crecí; la banda sonora, como dicen, que me ha
acompañado con los años. Tiene la plasticidad suficiente como para ofrecer la
honestidad del desgarro como la rabia contestataria; el desparpajo nihilista
como el fogonazo de la ternura. Además, permite hibridaciones muy ricas y
canciones que, en el mejor de los casos, no sacrifican el misterio de la
poesía. En la compilación trato de enmarcar los textos en un Rock ligero
dirigido por el sonido de guitarras eléctricas que mantengan una densidad
estética algo ominosa pero fluida. De seguro influyen los gustos personales,
¿no? Antes de la irrupción del Rock en Español, escuché desde Led Zeppelin
hasta Boston; desde The Doors hasta Pink Floyd; desde Lou Reed hasta Nirvana.
Luego conocí el Rock que se hizo en nuestro idioma: Charly, Spinetta, Bunbury,
Draco, El Cuarteto de Nos, Ska-P… Me encantaban la versiones musicalizadas de
poemas que algunos y otros interpretaban: Loquillo musicalizando los poemas de
Luis Alberto de Cuenca, por ejemplo; o Draco musicalizando textos de Sabines; u
Ocho Bolas, los de Pablo de Rokha; o Marea, alguno de Lorca; o González y Los
Asistentes, el poema “Tuvo que ser tocado en Jukebox” de Ginsberg con la música
de “War pigs” de Black Sabbath; o Los Suaves, tocando “Palabras para Julia” de
Goytisolo, entre tantos y tantos más. Todo ello tuvo que pesar definitivamente
al tener la curiosidad de realizar este compilado.
Noche de Poetastros en el Aquí se puede
¿Contemplas
darle continuidad a este trabajo? ¿Volúmenes sucesivos con la poesía de los
sotaneros? ¿O contemplas abordar un proyecto de esta naturaleza que tenga como
eje central tu poesía?
F.I.N: Existe
esa posibilidad. Ya veremos. Quizás en otro contexto. En otro género. ¿Quién
sabe? A veces me entretengo con los textos míos. Sí sé que Julio ha trabajado
una compilación propia, sobre una base de Blues y voces crudas, muy
interesante. Lo ha puesto en su canal de YouTube. Hay que oírlo.
Los poetas Federico Irizarry Natal y Jorge David Capiello en el Seminario Federico de Onís.
Volviendo
a esta producción musical que nos ocupa, “¿Cómo
podría consolarme no ser el único jodido?”... ¿Cuál pieza, si alguna, disfrutaste
trabajar a nivel musical? ¿Alguna pieza favorita en esa dirección? Y las
razones…
F.I.N: Me
las disfruté todas, en realidad. Fueron pequeños retos. Pensaba en cómo
integrar algo de la estética de la obra de los autores en cada una de las
piezas. “Piedra” tiene una sutil resonancia psicodélica para tratar de capturar la “cabeza difusa” del
sujeto suicida al que refiere el texto. “Antífona” se inserta en una atmósfera
etérea y melosa para encuadrar la fragilidad de un discurso con un fondo de
rabia contenida. “Fragmento a su muertito” se despliega bajo la dirección de un
riff pegadizo que ayuda a subrayar lo surreal del texto. “Hastío (2)” tiene una
onda indie algo Lo Fi para resaltar la fatiga y la nostalgia de la letra.
“MMXII” irradia algo de cuerdas rasgadas en caminos áridos para dar cuenta de
malos presagios que advienen tras el esfuerzo monumental de la sobrevivencia.
“El cielo siempre es un viernes en la tierra” es una especie de bolero falaz
con ecos aterciopelados de desencanto y ternura. “Oyéndote” es una balada de
intimismo emocional que late bajo ciertos ribetes nostálgicos y retro.
“Frankessa” evoca los sonidos apagados pero persistentes de la última canción
en un bar a punto de cerrar al filo de la madrugada ante los últimos
comensales, indecisos aún sobre si permanecer unos minutos más bajo un peso
definitivo de aletazos etílicos. “Quedan atrás” es una suerte de postgrunge
contemplativo que gira en torno de la mística femenina relativa a la creación y
la belleza. “Mi bello Dolmancé”, un especie de slowcore subterráneo que da
cuenta del oscurantismo erótico del mundo de Sade. “Si te digo niña” se adhiere
al malabarismo sonoro del glam en función de potenciar la desnudez de una
confesión sin absolución alguna. “Rosa ácido” se enreda en la maleza del grunge
para generar una reflexión sobre lo indefinible desde dualidades aparentemente
irreconciliables. Y “¿Cómo podría consolarme no ser el único jodido?” suena a
canción de cantautor, acústica y minimalista, para reforzar el sentido de
honestidad y autenticidad del discurso del poema. La descripción que he hecho
de cada uno de los textos intenta transmitir el goce particular con que abordé
cada uno de ellos.
Federico Irizarry Natal, diciembre de 2014.
¿Alguna
anécdota, algo particular o que te parezca curioso, que quieras compartir
acerca de la realización de este proyecto?
F.I.N: La
dificultad de conseguir la textura, el timbre y el tono de las voces femeninas.
De momento me pareció que Suno no era muy generoso en ello. Fue laberíntico el
proceso para dar con el tipo de voz que buscaba. Mucha edición y muchas
pruebas. Mucha lectura, también, al respecto, para conocer, aunque sea un poco,
las categorías y subcategorías que me orientaran a la meta ansiada.
Tres poetas de El Sótano 00931 - Juanmanuel González, Federico Irizarry Natal y Jorge David Capiello.
¿Cómo
han reaccionado los poetas seleccionados al escuchar sus poesías musicalizadas?
¿Algun@ te ha expresado su sentir?
F.I.N: Bien.
Muy bien. Mejor de lo que esperaba. Sorpresa y contentura. No se lo esperaban.
Amarilis fue la primera que reaccionó.
Los poetas de El Sótano 00931, noviembre de 2011.
“¿Cómo podría consolarme no ser el único jodido?” llega al público a través del canal de YouTube
del fundador de El Sótano 00931, Julio César Pol… ¿Hay planes de
distribuirla a través de otros servicios de streaming?
El poeta Federico Irizarry Natal junto a sus compañeros del colectivo El Sótano 00931; John Torres, Juanmanuel González, Julio César Pol y Jorge David Capiello. Noviembre de 2011.
F.I.N: Esa
tarea se la dejo a Julio. Él es quien se mueve en esas aguas.
¿Cuándo
se presentará de manera formal este proyecto?
F.I.N: Pues,
entiendo que hay una cantante interesada en interpretarlo en su repertorio. Aún
no puedo dar detalles al respecto. Pero de ser así, nos veremos en los bares
oyendo desde el grano de la voz humana este experimento que unió poesía y
tecnología, creatividad sensible e inteligencia artificial. ¡Qué locura, no! El
paso de los tiempos.
Federico Irizarry Natal
Gracias
Federico Irizarry Natal, escritor, poeta, académico y también F.I.N.
El escritor Federico Irizarry Natal publicó durante el 2025 dos libros, el poemario 'Rosa ácido' y 'Oído en tierra - Antología del aforismo en Puerto Rico', bajo el sello editorial Espejitos de Papel.
El escritor Federico Irizarry Natal ha tenido en el
2025 uno de los años más prolíficos de su trayectoria. A continuación repasemos
algunos de los eventos que el autor de Kitsch ha protagonizado:
El 25 de enero de 2025 el escritor Hiram Barrios
publicó en su blog una selección de los aforismos de Federico Irizarry Natal
contenidos en su libro Minoría absoluta (Editorial Aventis, 2011).
Libro 'Minoría absoluta' (Aventis, 2011) de Federico Irizarry Natal
En febrero se anuncia la circulación de su libro Rosa ácido
publicado bajo el sello editorial Espejitos de Papel.
Federico Irizarry Natal fue de los poetas invitados a
participar en el XIV Festival Internacional de Poesía en Puerto Rico (Marzo,
2025). Por tal razón, leyó su poesía en la UPR Humacao el 18 de marzo de 2025.
El escritor Federico Irizarry Natal leyó su poesía en la UPR en Humacao el 18 de marzo de 2025, como Poeta Invitado del XIV Festival Internacional de Poesía en Puerto Rico.
Federico Irizarry Natal fue de los poetas invitados a participar en el XIV Festival Internacional de Poesía en Puerto Rico (Marzo, 2025).
Tres semanas después, el 10 de abril de 2025, fue uno
de los escritores del colectivo El Sótano 00931 que participó en la
presentación de la antología La escalera y el cerbero - XX años de El Sótano 00931
(Isla Negra Editores, 2024) en el Museo de Arte del Recinto de Mayagüez de la
Universidad de Puerto Rico.
Federico Irizarry Natal junto a los poetas de El Sótano 00931 (Kattia Chico, Amarilis Tavárez, David Capiello y Juanmanuel González). 10 de abril de 2025. Mayaguez.
También en abril Irizarry Natal presentó Rosa ácido
(Espejitos de Papel, 2025) en la Universidad de Puerto Rico en Ponce. El evento
aconteció el 22 de abril de 2025 y formó parte de las actividades de la Semana
de la Lengua. El poemario fue presentado por la Dra. Kattia Chico.
Federico Irizarry Natal con sus colegas del colectivo El Sótano 00931 (Julio César Pol, Kattia Chico, Amarilis Tavárez, Juanmanuel González y Jorge David Capiello). Recinto de Mayaguez de la UPR. 10 de abril de 2025
Un mes después, el 24 de mayo de 2025, presentaría Rosa ácido
en la librería El Candil, Ponce.
Presentación de 'Rosa ácido' (Espejitos de Papel, 2025), de Federico Irizarry en la librería El Candil, Ponce. 24 de mayo 2025.
El ciclo de presentaciones de este poemario lo
llevaría a viajar fuera del Archipiélago Boricua, en el evento “Punto de
convergencia 387, Un gran combo de literatura boricua; Federico Irizarry Natal,
Jorge David Capiello-Ortiz y Francisco Font”. Esto sucedió en la Librería
Balzac en Bogotá, Colombia el 25 de julio de 2025.
Punto de convergencia 387, Un gran combo de literatura boricua; Federico Irizarry Natal, Jorge David Capiello-Ortiz y Francisco Font, en Librería Balzac, Bogotá. 25 de julio de 2025.
En octubre se anuncia la puesta en circulación de Oído en tierra,
Antología de aforismos en Puerto Rico, segundo libro de Federico
Irizarry Natal publicado en el 2025 bajo el sello editorial Espejitos de Papel
que dirigen Herminia Alemañy Valdez y a Edgardo Nieves Mieles. Esta obra tuvo
su primera presentación el 21 de octubre en la UPR en Ponce. El evento contó
con un panel integrado por los profesores Roberto Echevarría, Jorge David
Capiello y Kattia Chico Morales.
La segunda presentación de Oído en tierra - Antología del aforismo en
Puerto Rico (Espejitos de Papel, 2025) ocurrió el 8 de noviembre en
la librería El Candil en Ponce. En esta ocasión el escritor y comunicador
Ivancito Collazo sostuvo un conversatorio con Federico Irizarry Natal.
El 21 de octubre de 2025 se presentó 'Oído en tierra' libro más reciente de Federico Irizarry en la UPR en Ponce. El evento contó con un panel integrado por Kattia Chico Morales, Roberto Echevarría y Jorge David Capiello
En el mes de diciembre encontramos a Federico Irizarry Natal en su rol académico como director de tesis de dos candidatos doctorales del Centro de Estudios Avanzados de Puerto Rico y el Caribe. La primera titulada “Ciencia ficción, cuerpos colonizados y nación imaginada en las novelas La cabeza, Trance y Tercer Mundo de Pedro Cabiya” de José R. Ubieta Santiago, y la segunda “El erotismo en la dramaturgia de Abniel Marat” de José Benítez Meléndez. Ambas disertaciones ocurrieron el sábado 13 de diciembre de 2025, a las 8:00 a. m. y 1:00 p. m. respectivamente.
Esta recapitulación del gran año de actividad
literaria que tuvo Federico Irizarry Natal estaría incompleta si no hacemos
mención de la producción musical que realizó el escritor sirviéndose de las
poesías de sus compañeros de El Sótano 00931 y de la plataforma SUNO titulada ¿Cómo podría
consolarme no ser el único jodido y de la que tuvimos noticias en
noviembre.
En la próxima edición de “En las letras, desde Puerto
Rico” aquí en Confesiones compartiremos la entrevista que nos concedió Federico
Irizarry Natal acerca de esta novedad poética-musical que ha tenido resonancia
en el panorama cultural puertorriqueño.
Después de leer a León Tolstoy, a finales de los ochenta, con la emoción de haber encontrado a ese primer escritor del cual quieres leer toda su obra (lo que me ocurrió con Laguerre, Quiroga, Borges, Cortázar y Maupassant más adelante) desarrollé tal pasión por el cuento que durante una década y más tenía que leer un cuento por día. Así fue que pude hacer el mapa del devenir histórico de ese género literario en Puerto Rico. Paralelamente, por supuesto, y a partir de un curso de cómo escribir narrativa ofrecido por Emilio Díaz Valcárcel en la Facultad de Estudios Generales de la Universidad de Puerto Rico, me convertí también en un apasionado escritor de cuentos. Y gracias a eso la mesa redonda que hizo posible la revista y colectivo Taller Literario, cuenteros que buscábamos la oportunidad propicia para encontrarnos, leernos, darnos sugerencias y aprender unos de otros, convocados por Niyamoká Tony Aguado Charneco, Amílcar Cintrón, Angelo Negrón, Juan Ca Fret-Alvira, Rodrigo López Chávez, Joel Villanueva, Edison Viera y Wanda Cortés, entre otr@s. Esa pasión por el cuento también provocó que este servidor continuara tomando cursos de arte, proceso creativo y escritura. Gracias a eso tuve el privilegio de escuchar y tomar nota en el aula de la experiencia de importantes escritores como Luis López Nieves, Coqui Santaliz, Edgardo Sanabria Santaliz, Enrique Pineda Barnet, Magali García Ramis, Sergio Ramírez, Amílcar Cintrón Aguilú, Carmen Lugo Filippi, Marithelma Costa, Ricardo Chávez Castañeda e Iván Thays. Eso durante un periodo de dos décadas porque la premisa fundamental ha sido y continúa siendo que más allá de lo andado, siempre hay algo nuevo que aprender. Y esto antes de que existieran las herramientas tecnológicas y cibernéticas que actualmente nos hacen la vida más fácil a la hora de seguir formándonos. En un ambiente cultural en el que, por un lado, escritores generosos te dan ánimo y en el que otr@s deliberadamente te excluyen e ignoran (mayormente porque no has negociado principios por patronazgos). Claro, paralelamente, y quizás de modo integral y holístico se da la natural disposición a la gestión cultural, a la comunicación, al periodismo y al microcuento mientras se sortea la vida con sus alzas y bajas, entre momentos de fortaleza y oscuras noches en las que, desde lo más profundo del espíritu, no puedes ni leer una oración ni escribir una sola línea a modo de “shut down” y entonces todo pausa y tienes que reiniciar, una vez más, desde cero. Así, contados a simple vista, incluyendo unos y desechando otros, trabajándolos más y reescribiéndolos en el poco tiempo libre disponible, han sido 40 cuentos escritos hasta la fecha que han pasado la prueba de fuego, a mi modo de ver (con algunas otras historias y borradores a medio hacer en las gavetas que no figuran en esta lista), en un periodo de 21 años (1991-2012).
Carlos Esteban Cana en la Ciudad de Nueva York (2012)
1er cuento: Una bala perdida (1991) 2do cuento: El primero de febrero (1991) 3er cuento: El experimento (1991) 4to cuento: Frente (1992) 5to cuento: Final (1993) 6to cuento: Aire en cascadas (1994) 7mo cuento: Jean Carlos, Joel y Juan Manuel (1995) 8vo cuento: Nuevamente (1995) 9no cuento: En ese día -y ahora sigo esperando- (1996) 10mo cuento: Carolina (1996) 11mo cuento: Variante XXI (1996) 12mo cuento: Duda (1997) 13er cuento: Entre vecinos (1998) 14to cuento: La ruta (1998) 15to cuento: Un bote de remos para dos (1998) 16to cuento: Bryan, Eduardo y Jacinto (1999) 17mo cuento: El cuarto (1999) 18vo cuento: Páginas en blanco para ser llenadas (1999) 19vo cuento: Odisea púrpura o al que no le gusta el caldo (2000) 20mo cuento: Ahí (2000) 21er cuento: Historia de una marquesina (2000) 22do cuento: Y no hay que decir más (2001) 23er cuento: Hubiera sido más fácil (2001-2002) 24to cuento: VISCERATUM 1.D.D. (2001-2004)
Carlos Esteban Cana en el Jardín Botánico en Río Piedras, 2006.
25to cuento: Nada (2001-2007) 26to cuento: Para Carmelito (2002-2005) 27mo cuento: De arena (2002-2009) 28vo cuento: Palabras (2003) 29no cuento: A causa (2003) 30mo cuento: Al amparo de las flores (2003) 31er cuento: Abre los ojos (2003-2004) 32do cuento: Una y otra vez (2004) 33er cuento: Utopía (2005) 34to cuento: Anotado (2006) 35to cuento: Buena causa (2006) 36to cuento: Yo la he visto (2007) 37mo cuento: Un profundo acantilado que impone el silencio (2008) 38vo cuento: Ein-Sof (2008) 39no cuento: Catarsis de maletas o justicia para dos (2010-2011) 40mo cuento: Just for one day (2012)
Carlos Esteban Cana en la sede principal de la Biblioteca Pública de Nueva York, enero de 2014. Foto Kike Seba.