sábado, mayo 28, 2016

Experimento Coquí I/FPP

Por: Luis Francisco Cintrón 

Una extensa nube de polvo con partículas grises, rojas, blancas, marrones y amarillas se acrecentaba con forma de una escoba con la boca abierta. Mientras avanzaba desde un horizonte sin distancia, simulaba tragarse la virginidad de los kilómetros, repletos de árboles frutales, ganados, nueve lagos y sobre cincuenta ríos con agua frescas, libres de humanos. Treinta y siete minutos más tarde, cuando la algarabía del denso nubarrón había pasado y se extinguía su silueta soberana, el silencio mostró edificaciones hechas de piedra, costillas de croquis y estrategias y paisajes parecidos a las alucinaciones del opio. Ese terreno virgen, cima de una montaña submarina y esquina de un triángulo travieso, había sido escogido para dar cobijo a un experimento, el principio de una sociedad maniatada.
Por una docena de días, las edificaciones se fueron multiplicando. Altas esquinas filosas, aceras hambrientas de pasos, espacios tenues y despejados, librerías y pequeños estantes de periódicos adornaban la vista citadina y pulmones rurales. Desde lo lejos, se apreciaba el acercamiento de bandadas y el suspiro de aguaceros incesantes que se reflejaban en cuanto cristal formaba el torso de las estructuras. La vida se abría en forma de girasol. Hasta que se escuchó el primer paso, luego decenas, centenas… En los ojos que recibían con dificultad las primeras claridades de su libertad no cabían más asombros ni satisfacciones. Los metros cuadrados recibieron una mayoría humana con un mismo idioma, envueltos en cajas de cartón y el logo del fabricante. Las mentes comenzaron a marcar segundos y de súbito, fueron rociados con la esencia de braceros escriturados. Antes de esto, una bolsa transparente descendía desde la nada y soltaba circunferencias metálicas por ciertos espacios de la nueva urbe.
Las semanas pasaban y los Creadores contagiaban con datos históricos los pensamientos de los transeúntes. Lo lograban con el uso de altoparlantes e imágenes proyectadas a través de pantallas colosales colgadas en las paredes de edificios al borde de las avenidas, con brillantes luces hipnotizadoras. De los coloridos libros colocados en los estantes, brotaban fábulas de alto contenido calórico existencial, como engendros naturales, forrando las capas internas de las barrigas de los consumidores empedernidos. Con el paso del tiempo, las diferencias fueron fechas de la historia.
Mientras más abundancia de bienes materiales, más se definía la diversidad; sin descartar a los pocos afortunados que lograron llenar sus bolsillos con las aisladas y desconocidas entregas de circunferencias metálicas y el resentimiento de los que corrieron sin la suerte, o la oportunidad de capturar su premio. Para estos últimos la piñata siempre estaba vacía y con la rama partida, pero vendada. Lo que al comienzo fue una caja de cartón donde eran iguales, esta similitud se fue separando de la matriz. El disfrute diario de los accesorios provistos mantenía las mentes entretenidas, pero unos pocos se aburrieron y comenzaron a halar un pequeño pedazo de hilo furtivo que vigilaba con su lente desde cada esquina. Por las noches, durante la hibridez de los sueños cordones cubiertos de sangre seca colgaban desde lo alto de una fantasía, acompañados por voces, órdenes y nuevas circunstancias.
Cuando el sol entonaba el comienzo del día, el marco de los habitantes no era distinto. Casi por desapercibido aullaba la cuenta de un reloj, marcador de pasos transicionales con rigidez, dificultad y desasosiego. El descontento fue creciendo y diversos movimientos poblacionales encontraron su nicho. Casi desprendidos debido a la infelicidad invasora, varios lugareños abandonaron el centro de la ciudad y se mudaron a la periferia rural, en busca de paz y contacto con la naturaleza. Un cansancio ensordecedor intensificó el hastío y las dudas acerca del presente comenzaron a aflorar dejando a su paso sectores abandonados y charcos de desesperanza sin órbitas. En las paredes de un salón de clases situado en la región sur colgaban dibujos infantiles con cruces sobre dunas donde varios niños estaban enterrados debido a los aludes causados por futuras lluvias y olvido de necesidades. Entre los grupos surgieron líderes, portavoces, peones, idealistas que fueron concretizando teorías retóricas hasta petrificarlas en sus seguidores. Se desarrollaron mentalidades muy poco flexibles ante ideas que aglutinaran diversos modos de pensares; intentaban establecer una sola doctrina. Algunos adquirían un color más oscuro que la muerte misma y vaciaron su hostilidad en vitrinas, fobias y leña sobre zafacones de metal para dar frente al frío de las noches.
La sociedad fue dividiéndose sin procrastinar, hasta el punto en que la razón quedó suspendida y la lógica era defendida por conveniencias y gratificaciones instantáneas. Cuando el tumulto crecía y las masas redoblaban sus ánimos contrariados, desde un flanco idealista surgió una propuesta. “Entre todos escojamos a un líder. Un martes del undécimo mes la ciudad completa escribió sobre la acera una raya bajo el nombre del candidato, representante de un color. Al anochecer de ese primer día se supo la identidad del escogido. El ganador fue un caballero, vecino de uno de los lugares donde habitualmente aterrizaban las circunferencias metálicas. Otro de los candidatos lo acusó de mantener conexión con el más allá y la oposición comenzó a ejercer peso en contra del ganador.
El escogido comenzaba su cargo con pasos que tambaleaban bajo lluvias invernales. Otros grupos prefirieron irse a pelar sus rodillas y fortalecer sus debilidades siguiendo a uno de sus líderes que había interpretado Victorias en unos libros escritos por él, bajo un seudónimo. Varios de los dichosos que lograron leer en el mapa dónde aterrizaban las valiosas y metálicas apariciones redondas comenzaron a prestar sus tesoros a los menos afortunados, logrando que estos garantizaran su devolución con los bienes más queridos. Entonces, aunque la rueda parecía rodar hacia el frente, sus huellas iban en reversa.
Al cabo del tiempo el ganador de las votaciones no logró poner en práctica su plan, que en secreto, era ninguno. Se leía en ciertos periódicos que aún circulaban que tuvo que unirse y practicar las doctrinas del grupo seguidor del intérprete ecuménico; reconocía que sin ellos perdería poder y captación en una mayoría cíclope, pero necesaria. También se alió con los afortunados que llegaron a controlar los aterrizajes metálicos, psicodélicos. Estos a la vez se quedaron con las pocas pertenencias de los que fueron a tomar prestados, enamorados de las hipnotizadoras pantallas gigantes que colgaban de los edificios, y que llenaron sus arcas con fechas límites. La respiración fue vertical, patriarcal, totalitaria….
Un mañana todas las manos cupieron dentro de unas pocas y los habitantes de la ciudad se convirtieron en monos cantantes con herrajes en los cuellos detrás de altas murallas de cemento fresco. Desde las lisas paredes, perfectamente empañetadas, se podían apreciar los hongos e incertidumbres de la población. El ganado y los árboles frutales estaban detrás de verjas cimentadas por proletarios, pagados por los afortunados, el uno por ciento de la población. Los riachuelos estaban secos y su ribera repleta de maderas blancas cruzadas, levantadas en los techos agrietados debido al excesivo castigo del sol y los diezmos concebidos. Entonces todas las burbujas explotaron luego del encendido de una roja bombilla intermitente seguida por una campanada enloquecedora.

Desde lo alto bajaron unos gruesos troncos de piel clara con vellos pardos y un idioma dantesco que gritaba: —Check!…First phase…Thank you. Have a good dinner, Marv— seguido de un sonido grasoso sobre una superficie plana que olía a tinta verde y queso deshidratado. 

***

Luis Francisco Cintrón Morales nació en San Juan, 
Puerto Rico en el 1976.  Es autor del poemario Microgramas de sol (micropoesía) publicado con la editorial Casa de los Poetas y del libro de narrativa La Ciudad en mi estómago con la editorial Verde Blanco Ediciones. Además ha sido publicado en antologías, blogs, revistas y periódicos electrónicas en Puerto Rico, España, México y Argentina, por su poesía, narrativa, ensayos y columnas deportivas y de crítica social.


Marcha por de escritores y escritoras a favor de la excarcelación de Oscar López

Por Rubis Camacho


En el 2014 levantamos nuestros lápices por Oscar. ¡Acompáñanos a la marcha! ¡Ni un día más!

Este domingo, 29 de mayo de 2016 a las 9:30 a.m. nos reuniremos frente al Centro de Convenciones. ¡Muchos colectivos hacen un gremio poderoso!


¡Escritores y Escritoras a favor de la excarcelación de Oscar López!




Verso al Aire


viernes, mayo 27, 2016

Rehén de las musarañas

Por: Nancy Nelly Ortiz Méndez





Disfruta del relato Rehén de musarañas siendo leído

 por su autora Nancy Nelly Ortiz Méndez

video

                                                             “Los placeres y dulzores de esta vida trabajada no son
sino corredores y la muerte es la celada en que caemos”.
Coplas a la muerte de su padre
Jorge Manrique


Allí frente a la escalera que conducía a ninguna parte, la arrestaron por falta de destino, delito contemplado en el código penal. Minutos antes, se extirpaba de un brazo, (apretándolo con todas sus fuerzas) una espinilla, de las que no parecen tener fin. Ahora solo le quedaban los deseos de apretar y apretar, en un obsesivo ritual. Fue entonces cuando la arrestaron, la esposaron. Ya no podría tocarse libremente. Recordaba aquel primer escalón en donde siempre se sentaba. Frente a la escalera, un escaparate de cristal portaba translúcidos vidrios rotos, que colgaban, cual estalactitas. Estos cristales rebotaban los reflejos de la luz del sol, que iban a dar justo sobre su rostro; casi cegándola. Era más hermoso el colorido que permanecía en sus ojos luego de la exposición a este reflejo, que los vestidos dentro de la vitrina, que ya no llamaban su atención. Podía tomarlos con tanta facilidad, que no excitaban su deseo, en ese momento. Además, no quedaba nadie vivo, para observarla.  Hubo un tiempo en que aquel cristal, era una insalvable barrera, que la separaba de los magníficos muñecos; ataviados con exuberantes vestidos de fiesta.  Época en que solo era una proscrita, sin hogar, sin familia. Pero la noche de la explosión, sintió demasiado frío para permanecer como siempre frente a la escalera, que la hacía soñar en lugares mejores. Decidió refugiarse bajo una alcantarilla en donde las ratas eran más tolerables que el frío. Cuando su cuerpo cansado de descansar, le obligó a salir de su escondrijo, se encontró con la desolación total. La hecatombe había ocurrido. Entonces decidió quedarse allí frente al escaparate y permanecer sentada en la escalera, sin destino, hasta que llegaran por ella. Seguramente, sin nadie vivo a quien acusar, se necesitaría un culpable.   

***

Nancy Nelly Ortiz Méndez. Escritora y 
fotógrafa. Nació en Rio Piedras, Puerto Rico.  Posee dos maestrías. Una en Educación  Secundaria con concentración en administración escolar y la segunda en bibliotecología. Además completó un bachillerato en educación secundaria con concentración en español, y un grado  en fotografía. Laboró como animadora radial para varias emisoras en Puerto Rico. Es fundadora del Colegio de Educación Avanzada Gaudí en Humacao, Puerto Rico. Cursa estudios actualmente conducentes al doctorado en educación. 

jueves, mayo 26, 2016

Un enigma labrado en piedra: El caso de Biblioteca Agüeybaná -Piedras Padre Nazario -Reniel Rodríguez Ramos

Fotos por: Angelo Negrón


(Conferencia del arqueólogo Dr. Reniel Rodríguez Ramos, sobre su investigación a las piedras del Padre Nazario. Reniel fue presentado con emotivas palabras de la Dra. Lourdes Domínguez, destacada arqueóloga cubana e invitada especial del Centro de Estudios Avanzados de Puerto Rico y el Caribe."Un enigma grabado en piedra: investigaciones en torno a las piedras del Padre Nazario" -19 mayo 2016, en San Juan de Puerto Rico. CEAPRC)








 








José María Nazario y Cancel "El Padre Nazario" 1838-1919 Nació el 8 de septiembre de 1838, en el municipio de Sabana Grande. Realizó algunos estudios en el convento Porta Coeli, San German. A los quince años de edad ingresó al Seminario Conciliar de San Juan, donde comenzó a estudiar Latinidad. Se graduó con altos honores en 1861 con un bachillerato en filosofía y una especialidad en Teología Dogmática. Gracias a sus investigaciones filosóficas, el Seminario Conciliar de Salamanca le otorga una beca para estudios avanzados y de esta manera comienza a estudiar lenguas antiguas y bíblicas.

El Padre Nazario fue ordenado como sacerdote en 1863 y más tarde el Obispo Fray Benigno Carrión de Málaga le otorgó otra beca para cursar en la Universidad Complutense de Madrid, pero él no la acepta debido a una situación familiar. Por esta razón decide venir a Puerto Rico e inicia su misión sacerdotal en la Parroquia de Guayanilla en el año 1866, donde se ganó el cariño de los guayanillenses dedicándose  a "atender los cuidados espirituales de los fieles de mi Parroquia y leer, estudiar algo..."

Además de su ministerio sacerdotal, el Padre Nazario pudo sobresalir en varias capacidades del intelecto, fue miembro de la Sociedad de la Prehistoria de Madrid, Presidente Honorario de la Sociedad de la Historia de Puerto Rico, aficionado a la meteorología y la astronomía. Muere en 1919 y su única obra histórica publicada lo fue: "Guayanilla y la historia de Puerto Rico."

Carnaval de Sangre de Ana María Fuster Lavín


Novedades de Editorial Isla Negra -enero a mayo 2016


La esperanza es audaz -lectura de poemas

Rubén Ramos, Guillermo Rebollo-Gil y Cindy Jiménez-Vera leerán poemas y conversarán sobre sus libros de poesía más recientes: "Ultramar," "La categoría es cosas que mueren," e "Islandia," respectivamente, en el segundo piso de la Casa de Cultura Ruth Hernández Torres, en Río Piedras. Nos encantaría que nos acompañaran porque la deuda, porque la crisis, porque la isla, porque la muerte, porque la esperanza.


¡Les esperamos!

Cuerpos en la pared -Presentación


miércoles, mayo 25, 2016

Eutanasia


Por: Ana María Fuster Lavín




“Tengo miedo de mi voz
y busco mi sombra en vano.
¿Será mía aquella sombra
sin cuerpo que va pasando?...”
Xavier Villaurrutia



La muerte toma forma
de sueños como voces sin piel
o del último grito de mis manos,
que ya no desean despertar:

esta noche,
las pisadas me abandonan
ante una estatua de sal
y es que no puedo recordar su fragancia,
ni su nombre, siquiera mi voz.

--¿Seré aquella sombra
sin cuerpo que va pasando?—

La jornada es larga
como caravana de mentiras,
y solo regresa a mí,
a mi sombra anónima que se libera
a los espejos suicidas que me invitan a cenar.

La soledad
desoja mis dedos resecos
¿no será que se pueden fermentar
para hacer un buen licor de ajenjo
y embriagarme hasta el último latido del deseo
o hasta que la muerte y el sueño devoren mi sombra?

--¿Cómo huir de los recuerdos no vividos?--

Me fragmento poco a poco
como pedacitos del silencio
y voy cayendo entre mi almohada y sábanas,
sobre el libro en la mesita de noche
el celular arrojado al piso
los recuerdos perdidos,
lentamente me voy olvidando
hasta ser ese vacío
en que no pasa nada.

Y ahora, le pregunto a mi muerte:

--¿qué se hace
con tanto pétalo de esperanzas marchitas?--

Responde una voz distante desde sus dedos:

son abono para renacer.

***

Ana María Fuster Lavín, San Juan, Puerto Rico 1967. Escritora editora, correctora, redactora de textos escolares y columnista de prensa cultural. Sus textos han sido publicados en periódicos, y en diversas revistas y publicaciones de Puerto Rico, Cuba, República Dominicana, México, Uruguay, España, Argentina, Suecia, Francia e Italia. Ha obtenido diversos premios en ensayo, cuento y poesía.  Sus escritos han sido publicados y traducidos al inglés, portugués e italiano (como en la antología Scommetto che madonna usa i Tampax). Fue invitada especial por Syracuse University, para dar un recital bilingüe y publicado en su revista Corresponding Voices. Además, fue coeditora junto a Uberto Stabile de (Per)versiones desde el paraíso, antología de poesía puertorriqueña de entresiglos (Rev. Aullido, España, 2005). También fue incluida en la antología En el ojo del huracán, Nueva antología de narradores puertorriqueños (Ed. Norma,  2011), poeta invitada  por el colectivo El Arañazo con la plaquette “La Malabarista Insomne” a la antología de autores dominicanos Palabras que sangran (2012).  Verdades caprichosas (First Book Pub., 2002), cuentos, premio del Instituto de Literatura Puertorriqueña. Réquiem (Ed. Isla Negra, 2005), novela cuentada, premio del PEN Club de Puerto Rico. El libro de las sombras (Ed. Isla Negra, 2006), poemario, premio del Instituto de Literatura Puertorriqueña. Leyendas de misterio (Ed. Alfaguara infantil, 2006), cuentos infantiles. Bocetos de una ciudad silente (Ed. Isla Negra, 2007), cuentos; El cuerpo del delito (Ed. Diosa Blanca, 2009), El Eróscopo: daños colaterales de la poesía (Ed. Isla Negra, 2010) y Tras la sombra de la Luna  (Ed. Casa de los Poetas, 2011), Necrópolis (edición artesanal de Ed. Aguadulce, 2014  --en otoño 2016 saldrá una edición revisada y ampliada con el título de Última Estación: Necrópolis, también por Eds. Aguadulce, 2016) poemarios; (In)somnio (Ed. Isla Negra, 2012), novela; Carnaval de sangre (Ed. EDP University, 2015); microcuentos, y próximamente la novela Mariposas Negras (Ed. Isla Negra, 2016).
Su blog personal es Silencios de papel en:




lunes, mayo 23, 2016

Mujer en llamas

Por: Lourdes M. Collazo-Algarín




“Gobernaba en aquel tiempo a Israel una mujer…” Jueces 4:4


Voy a cantar sentencias bajo las palmeras,

soy avispa, antorcha, lumbrera de mis sucesores,

soy la General que lucha todas sus batallas,

la heroína de mis historias, dispersas en los Libros.

Amo a mi Dios, a mi misma y vivo en vela:

Profetisa en el anonimato.

Soy mujer de Lapidot: Zarza Ardiente que no se apaga,

guerrera en tiempos de obediencia, de militancia.

Soy esa mujer, que sin dejar de serlo, somete a Barak

y puedo ser la Jael que empuña la daga.

Pronuncian mi nombre en cada juicio,

mientras se escucha el Cántico de Débora.

***



Nacida el 29 de enero en San Juan, Puerto Rico.  Graduada de Bachillerato en Gerencia y Mercadotecnia de la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras y un Juris Doctor,  con honores,  de la Universidad Interamericana de Puerto Rico.  Ha publicado los poemarios Bórrame, edición de autor; Duchas Blancas, Poemas de Amor, con Publicaciones Gaviota; Escayola por Latin Heritage Foundation, con sede en New York, Cartas al Vacío y Vitrinas de Ciudad, ambos bajo el sello de Casa de los Poetas Editores.  Fue incluida en las revistas literarias Inopia (Puerto Rico), Palabras Diversas (España),  Monolito y Factum (México).  Ha sido poeta invitada al III, IV y V y VI Festival Internacional de Poesía en Puerto Rico y al Festiva de la Palabra de Puerto Rico-New York.  Sus poemas “Próxima”  y “Última” y “El Peso de la Prueba” fueron seleccionados en el Certamen Grito de Mujer 2013, 2014 y 2015 respectivamente.  Su poema “No hay definición donde no hay tierra” obtuvo el segundo lugar en el Certamen de Poesía “Fronteras” de Casa de los Poetas.

domingo, mayo 15, 2016

Feria de Libros Independientes y Alternativos PUERTO RICO -Novena edición



La novena edición de la FLIA, Feria de Libros Independientes y Alternativos PUERTO RICO se llevará a cabo el sábado 4 de junio de 2016 en la Casa de Cultura RUTH Hernández Torres de Río Piedras, de 11am a 7pm.

Todavía estás a tiempo para inscribirte como expositor. Escribe a pr.flia@gmail.com si deseas obtener más información.


Pronto compartiremos más información sobre los participantes confirmados y la programación de la Feria.

domingo, mayo 08, 2016

En las letras, desde Puerto Rico: Daniel Pommers en sus propias palabras (Primera parte)

por Carlos Esteban Cana




Desde que publicó su libro El esqueleto presenta en el 2009 he seguido la trayectoria de Daniel Pommers, un creador que se ha revelado consciente de lo que quiere lograr con su arte. Con el paso de los años este escritor ha gestionado su propio sello editorial. El mismo tiene por nombre Gato Malo Editores y entre los autores que ha publicado se encuentran los poetas John Torres y Jonatán Medusa. Hace un tiempo, Pommers tuvo la gentileza de contestarme unas preguntas acerca de su obra y el proceso creativo. Y de tales respuestas se nutre esta edición de En las letras, desde Puerto Rico. A continuación el escritor Daniel Pommers en sus propias palabras:

Cómo edifico mi obra
Para realizar mi obra necesito un sin número de axiomas que le den legitimidad a cada palabra, a cada contexto, a cada propuesta que trabajo en el texto. Puede suceder que escriba un relato de ficción para dislocar la realidad del lector, o porque decidí buscar nuevo punto de partida a la cosa en cuestión; de todas formas, luego de comenzada la arquitectura de un texto, no me planteo perseguir otra meta que no sea la de aventurarme en la práctica de mejorar la escritura. Siempre voy en búsqueda de un universo que conozco, lo busco cartografiándolo desde que comienzo a escribir hasta encontrar la última palabra.
            No deseo mentirle al lector, no es mi intención ser portador de desconfianzas. Por el contrario, mi voz pretende ser una voz autoritaria, una que manifieste la intención de comunidad en cada oración. Me abstengo de anacronismos pues prefiero reforzar el texto siguiendo una línea generacional que usted y muchos otros pueden ubicar con facilidad pues, de lo contrario, si entiendo que no hay suficientes referencias sobre el tema que deseo trabajar, evalúo por qué han dejado de representar un valor determinado para convertirse en arquetipos... De suceder tal disloque, si siento que la narrativa ha abandonado el calor de la organización, es porque necesito descanso, reformular la manera de crear nuevas coordenadas para moldear el texto a mi gusto. Si el caso es ese, de inmediato desecho la mayoría de los colores alrededor de la idea central y regreso al inicio del texto puliendo los anexos más importantes que me interesarían comunicar.
            Aspiro a edificar literaturas que recojan la grima de todos los abismos conocidos y por conocer, teniendo cuidado y sentido de responsabilidad para nunca olvidarme de reconocer que las contradicciones humanas son esenciales para establecer una conexión sensorial con los lectores; por tal razón, mis trabajos narrativos buscan que los lectores visualicen el universo de la obra según yo la he visto, y por obra hago referencia a cada una de las palabras que fueron escogidas intencionalmente para apelar a las emociones del lector; saber cómo estarán acomodadas para engatusar al lector desde el primer vistazo. Entiendo que esta es la primera fase para alcanzar la totalidad de una obra, creo que así mismo como la poesía se percibe desde lo visual, así también deben ser miradas las narraciones en los relatos, los cuentos, los ensayos y sobre todo a la hora de montar los párrafos de una novela.


Acerca de su ritual personal a la hora de crear

Tengo muchos rituales a la hora de escribir para el antes, el durante y para cuando he terminado la jornada creativa. La mayoría de los rituales son de carácter técnico; no suelo beber alcohol para escribir porque pierdo la concentración con facilidad, no lo descarto como posible enhancer pero, a la hora de escribir y editar, rara es la vez que tengo alcohol en el sistema. Prefiero estar alerta jajaja. . .  y:
Fumo mucho. Demasiado.
Fumo para frotar el tiempo y a veces oigo la radio,
y oigo pasar la vida como quien pone la radio.
Fumo mucho... Tal y como lo escribió Panero en el poema La canción del croupier del Mississipi. La verdad es que sin fumar cigarrillos a veces no hallo concentración, por eso fumo mientras reviso el texto leyéndolo detenidamente.

Sobre su obra
Con mi arte aspiro a publicar un total de veinticinco libros como mínimo... A mis veintinueve años de edad he publicado dos libros: El esqueleto presenta (Bacanal, 2009) y Que así sea (Gato Malo Editores, 2013). Tengo mucho trabajo por delante. Uno de los libros que más aprecio es mi tesis de maestría en creación literaria, todavía no ha sido publicado ya que próximamente la defenderé públicamente para obtener el grado: es una novela y se titula Marlena. . .


            Igualmente, estoy confeccionando mi segunda colección de poemas que llevará por título Libro de la suerte en donde recopilo los poemas escritos desde el 2012 hasta el presente. Viendo mi obra literaria cronológicamente, este libro es la segunda etapa que comenzó con el primer poemario Que así sea, Poemas (2005-
2011). Lo peculiar de Libro de la suerte radica en que además de valerme de los recursos usuales como  lo áspero de tener la subjetividad decadente riopedrense que define mi obra como pie forzado, paisaje donde exploro la cotidianidad del individuo en la isla y los anexos de su supervivencia a raíz de la mismísima vivencia, esto situándome como actor principal de los poemas. Sin embargo, también recopilo poemas que fueron producto de un mundo desconocido, en Libro de la suerte opté por construir la mayoría de los versos sin los espacios visuales ni los silencios que se abren a la técnica de la respiración para ponderar el ritmo. Ahora manifiesto mi interés por el espiritismo caribeño así como por dialogar con la muerte y con otras sensibilidades que antes no me permitía conocer en el proceso creativo.


***

   
Carlos Esteban Cana Escritor y comunicador puertorriqueño. Ha cultivado el cuento, el micro cuento, y la poesía. Actualmente, sin embargo, se ocupa de darle forma a sus dos primeras novelas y a un volumen de ensayos. Colaborador de varias publicaciones impresas y cibernéticas, en Puerto Rico y otros países. Bitácoras y publicaciones alrededor del planeta, como Confesiones, del narrador Angelo Negrón, reproducen su boletín "En las letras, desde Puerto Rico".

Para el periódico cibernético El Post Antillano también publica su columna "Breves en la cartografía cultural". En verano del 2012, Carlos Esteban publica Universos, libro de micro-cuentos bajo el sello de Isla Negra Editores. Para el 2013 publica su libro Testamento. Testamento es un poemario antológico que reúne lo más representativo de su poesía; género del que Cana manifiesta: "Fue la propia poesía que me seleccionó como medio, como intérprete". Cana es conocido además por haber fundado la revista y colectivo TALLER LITERARIO, que marcó la literatura puertorriqueña en la última década del siglo XX en Puerto Rico.


Otro libro aparecerá durante el presente semestre: Titulado "Catarsis de maletas: 12 cuentos y 20 años de historia", ofrece una vista panorámica de una pasión que el autor ha desarrollado, por cuatro lustros, en el género del cuento.  

Destellos de mi ser -un poemario escrito por Poetas de Musa Nueva


CLiQ Congreso de Literatura Queer 2016


La figura de la madre -Noche de cultura -Micrófono abierto


Noche Literaria -Edición bilingüe