domingo, marzo 14, 2021

INSTITUTO ALEJANDRO TAPIA Y RIVERA publica ANTOLOGÍA TEATRAL sobre la PANDEMIA

           El Instituto Alejandro Tapia y Rivera que tiene como misión el fomentar, investigar y divulgar todo lo relacionado a la literatura dramática y al cine puertorriqueño, la literatura y el teatro de los afrodescendientes y el teatro de la diáspora puertorriqueña en Estados Unidos, acaba de publicar en sus Ediciones Tapianas el primer tomo de su Colección DRAMATURGOS PUERTORRIQUEÑOS.

           A mediados del Año de la Pandemia el Instituto Alejandro Tapia y Rivera propuso a varios dramaturgos a que dejaran consignada para la historia puertorriqueña, una visión personal, profunda, y de algún carácter memorable, sobre los trágicos sucesos vividos en el año 2020.

Sostenemos que la dramaturgia es la memoria de la civilización, y que el teatro es una forma de justicia para esa memoria. El resultado es una muestra del pensar dramático nacional alegórico, metonímico, realista, pero inevitablemente trágico.

Myrna Casas
LAS CAMPANADAS EN EL MAR, de la admirada Maestra Myrna Casas, honra y preside la antología con un final abierto y desolado que nos regala una vez más a una dramaturga de una veteranía ejemplar.

Roberto Ramos-Perea

Roberto Ramos-Perea, incluye su obra AQUA FUNESTA, ubicada en la pandemia del cólera de 1856 en Puerto Rico. El cólera se acunó en nuestra ciudad murada causando más de 40,000 muertos con solo una veintena de médicos.

Teresa Marichal Lugo

Teresa Marichal Lugo cuenta la historia de una madre y una hija, agobiadas por los estragos de lo que podría ser LA VISITA. Pero esta última visita trae dos pandemias, la del COVID y la pandemia terrible de los feminicidios.

Aleyda Morales

Aleyda Morales con su obra MÍSERA PANDEMIA, en una de las obras más destacadas del libro, lleva los efectos del COVID en su simbólico teatro de sombras, desde una aldea en China hasta El Barrio puertorriqueño de Nueva York.

José Luis Ramos Escobar

José Luis Ramos Escobar, con una vasta experiencia en el drama de situación, nos lleva en cada escena de SIN TIMÓN, al profundo desarraigo afectivo. Aquí el crucero de placer se convierte en una balsa de agonías.

Carlos Canales

Carlos Canales, en su particular estilo puertorriqueño, nos lleva a la crisis de la CUARENTENA. ¿Qué es mejor para sus personajes enclaustrados? ¿El miedo o la temeridad? ¿Cuál es el empeño de normalizar lo que no se puede normalizar?

Candido Tirado

Cándido Tirado, uno de nuestros más importantes dramaturgos nuyoricans, utiliza la alegoría en su breve, pero intensa obra RAMÓN’S MAGIC GARDEN. Algo pasa en este jardín que no nos hemos enterado de sus consecuencias.

PANDEMIA, antología dramática de nuestro tiempo, pretende ser un justo acercamiento de los dramaturgos historiadores –puesto que la literatura es otra forma de historiar¬–, que busca quedar en papel, pero mejor aún en los escenarios, lo urgente de este momento.

La pintura que engalana la portada de PANDEMIA es obra original del Primer Actor y Artista puertorriqueño Pedro Orlando Torres. La presentación y lectura de escenas de PANDEMIA estará a cargo de la COMPAÑÍA NACIONAL DE TEATRO del Instituto Tapia y se hará de manera presencial en el Centro de Bellas Artes y la fecha se anunciará próximamente.

PANDEMIA estará a la venta en las librerías NORBERTO GONZÁLEZ (787-281-7166), CASA NORBERTO (787-705-4695) y LIBRERÍA MÁGICA (787-370-0355).

O si lo desea, escriba su orden por correo electrónico con su dirección a IATR.pr@gmail.com y puede pagar por ATH MÓVIL a /InstitutoTapia.  Precio por ejemplar: $19.99. Añada $3.00 de media mail.

1er Encuentro Virtual de Literatura y Bellas Artes


 

lunes, marzo 01, 2021

En las letras, desde Puerto Rico: Trayectoria y obra del narrador y poeta boricua Luis Francisco Cintrón Morales

 por Carlos Esteban Cana

Luis Francisco Cintrón Morales es uno de los escritores que se dieron a conocer durante la segunda década del presente siglo en Puerto Rico, a la misma vez que poetas como José Ernesto Delgado y Aurora Sonilú Pérez o narradores como Edwin Fi y Anuchka Ramos Ruiz, entre otros. Artífice inicial de su propia ruta, Cintrón Morales entra en la escena literaria con “Microgramas de Sol” mediante los servicios editoriales de Casa de los Poetas. Sobre este libro manifestó Angelo Negrón, editor de la plataforma cultural Confesiones: “Me encantaría ver estos microgramas en el pie de la agenda que utilizo para mi trabajo o en esos calendarios que encuentras con citas o consejos “.

Sin embargo, a mi entender, fue con su libro de cuentos “La ciudad en mi estómago” en el 2015 que su nombre y obra ganó notoriedad. Morales Cintrón también se suma al grupo gestor de la revista cibernética “Atrementum l Voces subversivas” junto a las escritoras Miranda Merced, Lynette Mabel Pérez y Marlyn Centeno. Además, fue participando de talleres de narrativa con las escritoras Awilda Cáez y Rubis Marilia Camacho, y de la tertulia creativa del colectivo Taller Literario que cuenta entre sus integrantes a Amílcar Cintrón Aguilú, Juan Carlos Fret Alvira y Antonio Aguado Charneco (QEPD). También sus cuentos, poesías y artículos han sido publicadas en publicaciones periódicas cibernéticas como “Corpus Litterarum”, “Monolito XII”, “Letras UMET”, “El Post Antillano” “Buscando la luz al final del túnel” o “Confesiones” y cuenta con su propio canal en YouTube. Fiel a sus principios, ha sumado su voz a causas como la excarcelación de presos políticos, la solidaridad con el pueblo palestino o la denuncia de la violencia contra la mujer a través de eventos y antologías como “Pa’ la posteridá” en la que diferentes artistas reflexionan sobre el impacto del huracán María en Puerto Rico. Paralelamente ha sido consistente en atraer la atención de lectores a los libros que ha seguido publicando: Gris (Poesía, 2016); Hilos de Pangea (Relato, 2016); Tu Constantino (Relato, 2017); y Kløft (Poesía, 2018).

Una peculiaridad de Francisco Cintrón Morales es que es un escritor que no proviene de la academia como suele suceder. Él desarrolla su labor profesional desde el campo de la administración y las finanzas, y su tiempo libre lo dedica a contribuir a la calidad de vida de los jóvenes a través del deporte. Sobre su acercamiento a la creación y su trayectoria, en una edición del boletín “En las letras, desde Puerto Rico“, manifestó: “Mediante la creación busco libertad, aportar ilimitadamente para un buen porvenir, pacífico y consciente. Soy autodidacta y la escritura, junto con la lectura, ha sido un ente salvador en mi vida e igual puede ser para muchos. Ya entrado en este mundo, el esfuerzo es lo más importante. Ahí es que la meticulosidad me toma de la mano y me estimula a ser mejor cada día”.

Esto que escribo son solo unos datos sobre la obra y trayectoria del escritor Luis Francisco Cintrón Morales, quien ya tiene tres libros más en camino. A continuación, comparto la lectura de un pasaje de “Hilos de Pangea”, por la escritora Rubis Marilia Camacho. También unas reflexiones de Cintrón Morales sobre su libro Kløft. Y en esa misma dirección una poesía de 2019 que da idea de hacia dónde dirige su poética. Concluyo con un enlace a la reseña que hice de “La ciudad en mi estómago” para Hoy en las Noticias de Radio Universidad de Puerto Rico.


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Fragmento de “Hilos de Pangea” en voz de la escritora Rubis Marilia Camacho: https://youtu.be/4I99H_H3qlI

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Sobre su poemario más reciente Kløft, en entrevista con Wilkins Román Samot para Letralia, se expresaLuis Francisco Cintrón Morales: “Pienso que la humanidad reside en una hendidura, es lo que significa en nórdico el nombre del libro. Que conste, no busco ser melodramático ni pesimista, pero la sociedad vive una lucha constante a la cual se ha adaptado. Kløft pretende recordarnos eso, como método de introspección e intento de reformarnos a diario. Cada poema deconstruye y reconstruye presentes que no deben ser ciclos ni repeticiones del pasado, que deben nacer con almas nuevas… Presentes que deben atreverse a moverse de la zona de confort, manifestar sus inquietudes y propuestas y no dejarse manipular por el miedo o agendas de los demás. Kløft es un jamaqueo al espíritu. De ahí surge todo: aceptación, humildad y movimiento”.

 

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Aquí su poesía “En el centro de las burbujas”, que fue incluida en la antología “Patria” publicada por Editorial Raíces.

 

En el centro de las burbujas.

Leer y escuchar esta

vorágine de conspiraciones

y la opacidad en mentes

de gypsum board logra

que por mi garganta

descienda el aerosol

que arde en jugos gástricos,

que luego soplaré

hacia el centro de sus burbujas.

Palabras, son palabras,

vocales, consonantes,

ideas, estupideces, soluciones,

mortalidades vaciladas.

Hay tantas palabras

ni buenas ni malas,

átomos de hidrógeno y oxígeno,

pero lo que definen son las acciones

que estiran la eternidad.

Permiten que el agua corra,

el viento levante dunas

y las raíces de los árboles



conecten entre sí.

 

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Enlace a la reseña sobre “La ciudad en mi estómago”, de Luis Francisco Cintrón Morales.

https://audioboom.com/posts/3348867-la-combinacion-de-lo-real-con-lo-fantastico-crea-un-mundo-absurdo-e-irreal-pero-dificil-de-combat?

 

Los libros de Luis Francisco Cintrón Morales están disponible en Amazon, en el portal 787 y en las principales librerías de Puerto Rico.







domingo, enero 17, 2021

En las letras, desde Puerto Rico: Edgardo Santaliz a través del tiempo

 por Carlos Esteban Cana

 

Esta es una de las entrevistas que valoro mucho porque me la concedió el escritor Edgardo Sanabria Santaliz, que fue mi profesor de Español en mi primer año en la Universidad de Puerto Rico. Y como Sanabria Santaliz ya era un escritor reconocido a finales de los 80, fue también el primer Narrador de Grandes Ligas que conocí. Recuerdo que una vez Santaliz llegó al restaurante donde yo trabajaba en el Viejo San Juan, y de inmediato saqué de mi bulto su primer libro que estaba leyendo en ese momento para que me lo autografiara. Los años pasaron y leí con placer toda su obra narrativa mientras me llegaban noticias de su servicio sacerdotal pues se hizo fraile dominico a principios de los 90. Puedo decir más de la obra de Edgardo Sanabria Santaliz pero dejo esta introducción aquí para dar paso a esta entrevista que me concedió en el 2015, y que he actualizado en algunos detalles bibliográficos.

Buscar la belleza en Dios y buscar a Dios en la belleza                                La trayectoria del sacerdote y escritor Edgardo Sanabria Santaliz. 


En estos momentos en que la Universidad Central de Bayamón le dedicará el 1er Certamen Literario del Colegio de Artes Liberales y Humanidades, y que se ha publicado su nuevo libro titulado "Antes del último día" bajo el sello Isla Negra Editores, este servidor entrevista y pasa revista sobre la trayectoria del sacerdote y escritor Edgardo Sanabria Santaliz.

Nacido en San Germán en 1951, su niñez y adolescencia transitan entre su pueblo natal, la zona metropolitana en el periodo de clases y Cabo Rojo y Sabana Grande durante sus vacaciones. Estudió en la Academia Santa Mónica y fue la Misa diaria y la vida de los santos lo que lo fue fortaleciendo su fe. Vivir la celebración Eucarística y el momento de la consagración lo encaminaron cada vez más a tratar de imitar a Jesucristo.

Padre Edgardo Sanabria Santaliz ha sido un sacerdote escritor, un escritor sacerdote. ¿Cómo inició y ha logrado ejercer ambas vocaciones? Al respecto, dice: “Desde los seis años quise ser sacerdote y, en cuanto a la escritura, no fue hasta 1975 cuando espontáneamente me salió el primer cuento. Para mí, ser sacerdote es buscar la belleza en Dios, y ser escritor es buscar a Dios en la belleza”.

Nos explica que su identificación con la literatura comienza por medio del género novelístico. Autores como Julio Verne, Benito Pérez Galdós y Pío Baroja lo entusiasmaron a seguir descubriendo el universo de las letras. “La lectura, junto con la música clásica, eran mi forma de escapar de la vida dura”.

Ya en la etapa universitaria obtuvo una Maestría en Estudios Hispánicos de Brown University en los Estados Unidos, y llevado por su pasión literaria llegó a la docencia: “El amor por la literatura me llevó a querer compartirla con los demás. Y el compartirla, me indujo a amarla más”.

Esa etapa como profesor en varias instituciones académicas, no impidió que su amor por el sacerdocio continuara presente y latente. “No fue hasta los 36 cuando di el gran paso, al permitirme Dios que entrara en los dominicos, donde, en 1996, hice la profesión solemne como fraile y, meses después, fui ordenado sacerdote”, señala.

El género que espontáneamente exploró inicialmente como escritor fue el cuento, de ahí saldrían los cuentos que conformarían sus primeros libros: “Surgieron como dictados por una voz interior y pulidos con mucho trabajo”. En 1978 publica Delfia cada tarde, que contiene cuentos como 'Pasear' y 'Las visiones de Mariana y apoteosis'. Colección que le recuerda además a uno de sus mentores: “Le agradezco al gran José Luis González (con quien tomé un taller de cuentos) que personalmente llevara el libro a Ediciones Huracán para que lo publicaran”.

En 1984, Padre Edgardo publica El día que el hombre pisó la luna, libro que contiene algunos de sus cuentos más conocidos: 'Después del huracán', 'Los días de abuela', y el cuento que da nombre al mismo. Cuando habla de esta segunda colección también lo hace agradeciendo al autor de Figuraciones en el mes de marzo, Emilio Díaz Valcárcel, con quien cursó un segundo taller de cuentos y le entusiasmó para publicarlo.

Cuatro años después, en 1988, circula su tercer libro: Cierta inevitable muerte. Publicado por la editorial argentina Ediciones de la Flor, entre sus cuentos destacan 'Carmina y la noche', 'Edi en la urna' y la pieza narrativa que da título a la colección. A la pregunta de si tenía la intención de que este libro fuera más orgánico que los anteriores, contesta: “Sí, y creo que de mis libros de cuentos es el mejor debido a esa unidad temática y estilística”.


En la década siguiente P. Sanabria Santaliz comienza una transición hacia el ensayo. De tal exploración salen libros como Peso pluma (1996), Quiérete mucho (2005) y, por supuesto, su participación en el conocido Tramo ancla, antología en la que fue incluido junto a otros escritores de su generación. Sobre esa nueva fase creativa, manifiesta: “La transición ocurre por que con frecuencia el ensayista utiliza elementos narrativos para ilustrar sus ideas. De ahí que considere muchos de mis ensayos 'ensayos narrativos', ya que utilizan dicho mecanismo”.

Otro género literario que fue capturando su atención a través de los años fue la poesía. Incluyó algunos poemas en su libro Las horas púrpuras, de 1994. Ocho años después, en el 2002, obtendría el Premio (ex aqueo) del Instituto Cervantes por El arte de dormir en una silla de hospital, que la editorial Plaza Mayor publicó al año siguiente. Acerca de la poesía, puntualiza: “La poesía es el género de la madurez (se basa en la experiencia de vida) y es lo más difícil de escribir porque comprime, como en el cuento, las ideas y los sentimientos. Digamos que salté del cuento a la poesía cuando las alegrías y las tristezas de la vida ya no las podía expresar en prosa”.

Con 40 años como escritor P. Edgardo explica que para ser un buen narrador hay que amar la literatura, leer mucho, tener talento y “esforzarse por trabajar el lenguaje para decir lo que tengan que decir”. Su pasaje favorito de la Biblia es el salmo 27: El Señor es mi luz y mi salvación: a quién temeré; el Señor es la fuerza de mi vida: quién me hará temblar.

En esa misma dirección, reflexionó que lo más que ha disfrutado de su sacerdocio es “celebrar la misa, orientar a los penitentes en la confesión y dar la unción de los enfermos a quienes requieren ese sacramento”.

Con respecto a la presencia y acción del Papa Francisco, así como al futuro de la Iglesia, expresó: “Este Papa es sencillamente una de las grandes bendiciones que ha recibido la Iglesia a lo largo de su historia, y el futuro de esta se presenta luminoso si dejamos que el Espíritu Santo nos enseñe lo mismo que Francisco ha aprendido, instruido por el Espíritu: a ser imagen cabal del Señor Jesús”.

Su trabajo con varias leyendas de Cayetano Coll y Toste (El pozo de Jacinto y El hada del naranjal, entre otras) comisionado Editorial Santillana, en el que modernizó el lenguaje con el fin de facilitar la lectura a los jóvenes se distribuyó primero con Alfaguara Infantil y Juvenil y en ediciones posteriores en la serie Lo que leo.

He aquí un desglose de lo que Sanabria Santaliz ha publicado recientemente: su antología personal de cuentos, Antes del último día (Isla Negra Editores,2015); una colección de microcuentos titulada Cuentos para mirar con microscopio (Editorial EDP University, 2016); el cuento Carlitos y la burbuja espacial (Editorial Santillana, serie Lo que leo, 2016); Leyendas de aparecidos (Editorial Santillana, serie Lo que leo, 2016); Leyendas de audacia ((Editorial Santillana, serie Lo que leo, 2016); Leyendas del destino (Editorial Santillana, serie Lo que leo, 2016); y un poemario. También cinco microcuentos suyos fueron publicados en la sección Escritor Invitado del blog Silencios de Papel editado por la escritora Ana María Fuster Lavín.



Al presente, Padre Edgardo Sanabria Santaliz, ya jubilado, ayuda los fines de semana a celebrar misa en distintas parroquias. Y como cierre a esta entrevista, recordando las diferentes etapas de su trayectoria, concluye: “El amor al arte mismo me llevó a entregarme al Dios cuya belleza se manifiesta parcialmente en el arte y cuyo poder hace que los seres humanos, al igual que él, sean capaces de crear”.

En las letras, desde Puerto Rico: Celebran 20 años del colectivo El Sótano 00931 con publicación y presentación de antología

 por Carlos Esteban Cana















Con motivo de los 20 años de fundación de la revista literaria El Sótano 00931 se presentará un conversatorio virtual con los miembros del grupo el 28 de enero de 2021, a partir de las 2:00 p.m. La Dra. Angela Valentín, escritora y profesora de la UPR-M es quien organiza y presenta esta actividad.  Este conversatorio es preludio la publicación de la antología "La escalera y el Cerbero", compilada por el escritor y editor Julio César Pol. También los poetas incluidos compartirán una muestra de su poesía. Para presenciar en vivo este acontecimiento cultural puede acceder a: meet.google.com/oao-yezp-irm.

Publicada por Isla Negra Editores, "La escalera y el Cerbero" reúne la obra de poetas que se han dado a conocer en el presente siglo gracias a la gestión cultural generada por El Sótano 00931, publicación y colectivo que comenzó a organizarse en Río Piedras el 23 de septiembre de 2000, aunque publicó su ejemplar en enero de 2001. Sobre el proceso de compilar esta antología, Julio César Pol expresó: “Esta antología compila 20 años de la producción de importantes miembros de las generaciones literarias más reciente de Puerto Rico."

Los escritores incluidos en "La escalera y el Cerbero" son Federico Irizarry, Jorge David Capiello, Sonia Marcus Gaia, Juan Manuel González, Amarilis Tavárez Vales, Carlos Vázquez, Robert Jara, Kattia Chico, John Torres, Carlos Esteban Cana, Zuleyka Pagán y Mirna Estrella Pérez. Ya sea en los diferentes números de la revista, o en ediciones especiales como Ciudad Paria (2004), Edición Mínima (2005), o "Número antológico internacional República Dominicana/Puerto Rico" (2009), El Sótano 00931 se convirtió en el eje central y provocador de algunos de los acontecimientos culturales más emblemáticos de los últimos 20 años como: los cuatro encuentros De-Generaciones, que reunieron a cinco generaciones de escritores (1950 al 2010); la publicación de "Los rostros de la Hidra", libro que reunió el catálogo de cuatro revistas literarias; y Sótano Editores, empresa que ha publicado importantes poemarios como "Miss Carrusel" de Mirna Estrella Pérez, "El amor es una enfermedad del hígado" de Edgardo Nieves Mieles, y "El mar de los azares" de Karen Sevilla, entre otros.

Aunque "La escalera y el Cerbero" reúne a 13 poetas (que en conjunto han publicado más de 50 libros, más de 160 de sus piezas literarias han sido incluidas en antologías de diferentes partes del planeta y han recibido más de 40 premios literarios otorgados por instituciones como el Instituto de Cultura Puertorriqueña, el Pen Club Internacional o el periódico El Nuevo Día) es importante destacar que El Sótano 00931 en siete volúmenes vanguardistas, unió a escritores de distintos géneros, razas y orientaciones sexuales y sus páginas contienen obra de más de 40 escritores de Puerto Rico y Latinoamérica. 

 


domingo, agosto 30, 2020

Aquí, allá y en todas partes: 16 poetas de dimensión universal. ‘Playlist’ del Maestro Mateo Morrison en Diálogo Académico Online con Ibeth Guzmán.

por Carlos Esteban Cana

La escritora y gestora cultural dominicana Ibeth Guzmán, autora de la colección de cuentos “Yerba mala” y del libro de microrrelatos “Tierra de cocodrilos” (reseñado recientemente por el escritor boricua Alberto Martínez-Márquez), sostuvo una amena conversación con el poeta y maestro de maestros Mateo Morrison. Esto ocurrió el pasado 21 de agosto en Diálogo Académico, espacio de discusión y reflexión humanista que coordina Guzmán en República Dominicana desde 2019 y que durante la presente pandemia ha ganado un relieve mayor en las redes sociales por su versión Online que enlaza escritores y pensadores de diferentes latitudes en un enriquecedor intercambio cultural. 


Para efectos de esta columna que se ocupa de la cosmovisión de los artistas y el proceso creativo, nos detendremos en el siguiente diálogo que Ibeth Guzmán y el maestro Mateo Morrison sostuvieron durante la parte final del programa. El mismo concluye con la lectura que hizo el Poeta de un fragmento de su emblemática poesía “Pasajero del aire”.

 Ibeth Guzmán: “Estamos casi llegando a la curva final de este encuentro. Nos quedan apenas dos preguntas y unos minutos de lectura de poesía. Esta pregunta que voy a hacer es para comprometerlo públicamente. Maestro, cinco poetas que usted diga, que sí o sí, tienen que ser estudiados y analizados. Solamente cinco”.

Mateo Morrison: ¿Dominicanos, extranjeros… de este País? Una pregunta dificilísima…

Ibeth Guzmán: “Vamos a dejarlo en la Isla, Maestro. República Dominicana y puede poner Haití”.

Mateo Morrison: “Vamos a decir que es una pregunta difícil”.

Ibeth Guzmán: “Yo lo sé, Maestro. Usted se la va a jugar ahora”.

Mateo Morrison: “Vamos a contestarla. Yo pienso que tenemos que leer a Manuel del Cabral. Tenemos que leer a Aida Cartagena Portalatín. Tenemos que leer y hacer que se lean y estudien. No me da tiempo para explicar por qué, pero ya habrá tiempo para eso. Creo que debemos a leer Manuel Rueda. Creo que debemos leer a Domingo Moreno Jimenes. Creo que debemos leer a Jacques Viau Renaud. Deberían ser 25 pero vamos a dejarlo en cinco”.

Ibeth Guzmán: “Yo creo Maestro que usted debe publicar como próximo libro ‘25 esenciales de la Poesía Dominicana para escuelas’”.

Mateo Morrison: “Me comprometo”.

Ibeth Guzmán: “¡Se compromete! ¡Muy bien!”.

Más adelante Ibeth Guzmán amplió sus preguntas de esta manera:

Ibeth Guzmán: “Para esos maestros y maestras que nos están viendo. Y sí sabemos que tenemos unas realidades en el currículo dominicano; todos los que lo hemos trabajado y todos los que lo hemos leído (lo sabemos); hay una gran tendencia hacia promover tanto en la lectura como en la redacción los famosos textos funcionales. Entonces, digamos, que el maestro va a tener que buscar de manera autónoma esos y esas poetas esenciales para la enseñanza primaria y secundaria. Ahorita hablábamos de esos cinco grandes poetas que había que estudiar, que deben estar en el canon, sí o sí, para primaria y secundaria…”

 Mateo Morrison: “Yo quiero decir que yo apoyo el canon, pero también apoyo el anti-canon”.

 (JJJJ risas)

 Ibeth Guzmán: “Maestro, refiérales diez poetas que puedan los maestros y las maestras…”

 Mateo Morrison: “¿A nivel universal?”

 Ibeth Guzmán: “A nivel universal, tanto dominicanos como extranjeros, para armar un currículo alternativo con la enseñanza de la poesía”.



 Mateo Morrison: “Gloria Fuertes”.

 Ibeth Guzmán: “Anotemos todos: Gloria Fuertes”.

Mateo Morrison: “Gloria Fuertes es una poeta española. Tiene un libro que se llama ‘Ni tiro, ni veneno, ni navaja’ y otros textos importantes; es sumamente importante que pueda ser estudiada”.

 “Hablo también, naturalmente, de José Lezama Lima. Aunque sé que no será unánime, pero para mí es un autor un poco complejo y difícil pero que debe ser también estudiado”.

 “Hablo también de Pablo Neruda. En diversas facetas y en diversas partes de su obra tengo que mencionar a Pablo Neruda”.

 “Yo quiero mencionar a Julia de Burgos. Julia de Burgos es una poeta que debemos conocer, debemos estudiar, debemos valorar como una de las autoras fundamentales en nuestra lengua”.

 “Si le pusimos el nombre de César Vallejo fue por algo. César Vallejo en cualquier selección va también. Pero con estos diez me va a pasar lo mismo que con los cinco”.

 Ibeth Guzmán: “Vamos a tener que hacer otro, Maestro. Vamos a tener que hacer los ‘25 esenciales para el estudio de la poesía’ y los ‘25 esenciales para la enseñanza en las escuelas’”.

 Mateo Morrison: “Así va tener que ser. Y tenemos entonces que pensar en Jorge Luis Borges en su faceta de poeta. Tenemos también que pensar en otros autores que voy seleccionando poco a poco porque cada vez que selecciono uno se me quedan cuatro, se me quedan cinco que quisiera decir”.

 “Vamos a pensar en Lorca también, en Federico García Lorca; en sus dos grandes facetas tan distintas como es su faceta tradicional y ese libro ‘Poeta en Nueva York’ que transformó gran parte de la poesía de nuestra lengua”.

 “Y continuemos mencionando autoras y autores dentro de la literatura a nivel internacional que han sido y deben ser fundamentales para nuestro conocimiento. Piedad Bonet, para mencionar una autora contemporánea que para mí es sumamente importante”.

 “María Auxiliadora Álvarez, por ejemplo, es otra poeta fundamental. Y me voy a quedar ahí porque creo que llegué a diez. Pero con la idea de que el espectro es mucho mayor; que me van a decir, quien me escuche, que me faltó una o que me faltó otra. Esa mención es solamente el punto de partida para que entendamos que debemos leer poetas y debemos leer poesías de diversas etapas, de diversos momentos y diversas características”.

Ibeth Guzmán: “Maestro, usted tiene razón porque ya aquí en la caja de comentarios dice Pedro Mir, Alfonsina Storni…”

 Y añadió el Maestro más adelante:

 Mateo Morrison: “Juana de Ibarbourou. Ángel González tiene un libro que se llama ‘Tratado de urbanismo’. Yo pienso que ‘Tratado de urbanismo’ de Ángel González es un libro fundamental; es el libro del amor y de la ciudad, pero escrito de una forma tan original que quiero recomendarlo”.

Ibeth Guzmán: “Maestro, vamos a darle seis minutos de poesía”.

Mateo Morrison: “¿Seis minutos? Ah, pero yo puedo leer un poema largo en seis minutos”.

Ibeth Guzmán: “¡Se puede, Maestro! Lea”.

Mateo Morrison: “Bueno. Me detiene cuando llegue a los seis, si me paso”.

Ibeth Guzmán: “Si me dejan detenerlo esta gente, J ”.

 Pasajero del aire (fragmento), de Mateo Morrison

Ahora sí me voy, montado en tu silencio, atravesando las palmas que me sombrean el mundo. Ensillaré el caballo que derribó a mi abuelo, quien trató de escapar de los grilletes de la esclavitud. Ahora sí me voy, orillando los polos, el del Norte y del Sur, en un navío de árboles. Me iré en ese tren en el cual las miradas de quietos pasajeros te hacen sentir distinto. En una estrella nueva, prometo que me iré, adherido a su luz. En una embarcación iré, con su tanque de lastre librado de guardianes. En uno de los navíos que llegó a Troya. En el último espacio libre del Arca de Noé. Me montaré en el primer asno que visitó el sagrado pesebre. En la botella que tiró al mar el poeta, pasearé por todos los océanos. Mitigaré mi hambre de sueños en las pampas y retomaré el aliento de vida en una incursión infinita a través del Amazonas. En la punta de un avión sin piloto me trasladaré. En el barco en que los patriotas se despidieron en el Ozama, acusados de traición. En el primer vuelo hacia un planeta recién descubierto, haré mi travesía. En cualquiera de las tres naos que nerviosas arribaron a estos lares, me mudaré hacia otras tierras florecidas de nieves. En el ojo del huracán me iré a descubrir las islas de un mar casi invisible. En uno de esos galeones donde mis ancestros desde el mar contemplaron alejarse sus tierras. En la goleta que desafió el tsunami y siguió navegando hacia una tranquila playa. En el claro estallido de un volcán, yo me iré, danzando entre sus ríos de lava incandescente. Subido en un camello, mojándome de sol. En una embarcación cargada con púrpura y cristales me iré con los fenicios. Cabalgando en el lomo de una ballena jorobada, navegaré las misteriosas ondas que aceleran y duplican el mundo desde la Internet. Colgado de una cuerda que oscile sobre el orbe, caeré en el río en cuyas raudas aguas Heráclito nadó una infinita vez. Montado en el sonido que emitió la vía láctea. Por el grito que anuncia el parto de una nueva criatura, yo juro que me iré. Entre aullidos, balidos, lentos mugidos, cruzaré los campos. Por el sonido que producen las raíces al expandirse en la tierra. A través de la Muralla china aprehenderé los misterios de Oriente y su arte. En un deslizamiento por la Cordillera Central dormiré una siesta inolvidable. En una bicicleta adornada de flores recorreré el universo. En la gota de agua que define al rocío y lo puebla de enigmas. En el ataúd que pasa envuelto en la bandera. En un triciclo lleno de frutas. En el oleoducto, que como río subterráneo atraviesa las piedras poblándolas de vida. En un camión cruzando la frontera con indocumentados, una madrugada de diciembre. En una lancha rápida burlaré los asedios de la aurora. Me iré, aunque dure los 25 millones de años que necesitó el Homo habilis para hacerse neandertal, y continuaré por las distancias que recorrió a través de vientos y superficies multicolores hasta que el ser humano arribara al Neolítico para poblar las diversas regiones de la tierra. Veré la extinción del Mamut y los dinosaurios. Auscultaré en el Nilo, el Tigris y el Éufrates, la confección de los tejidos, el desarrollo de las artes y el despertar de las civilizaciones. Iré entre las hormigas, y cumpliré mi castigo por violentar las leyes del tiempo y del espacio. Desde África, Persia, Asia Menor y Turkistán observaré la caída del último vestigio de los sueños. Inventaré el calendario solar de los aztecas que regula el tiempo de la siembra y la cosecha del maizal divino. En el monte Sinaí presenciaré cuando Moisés recibe la tabla donde fueron escritos los diez mandamientos. Me recostaré rodeado de paz frente a la estatua de Buda y reinventaré con respeto la imagen invisible de Mahoma. Saltaré sobre los techos horizontales y las bóvedas semicirculares del arte medieval. Me detendré en la inauguración de las olimpíadas, y Fidias me guiará para admirar la Estatua de la Noche en el templo de Artemisa. Desde la sombra de Aquiles en Macedonia me iré a ver al hijo menor de Príamo haciendo el amor con la esposa de Menelao, y buscaré un asiento en la expedición organizada por los griegos; contemplaré la ligereza de Aquiles y los suspiros de amor de Helena, acariciada hasta iniciar la hermosa guerra.