sábado, setiembre 17, 2005

Gotas

Por Angelo Negrón

El agua se desparramaba. Visitaba cada redondez de su cuerpo. Danzaba sin detenerse entre millones de poros, como lo haría yo, al disfrutar tan exquisito recorrido de caricias. Su piel se transformaba en luces de sentidos y sus pechos como dos versos que adornan el más hermoso poema de amor renacían erectos ante el contacto de mis ojos.

Antes de verla bañarse nos poseímos con frenesí de amantes. Lo que comenzó con tenues besos y varias miradas siguió con desvestirnos. Al quitarnos la ropa nos convertirnos en necesarios uno del otro. Acoplando nuestros sexos; tocándonos por dentro y saboreando intimidades y secretos; nuestras almas fueron una.

Las gotas siguen rodando. Ante la luz brillan como la escarcha y ella pretende secarlas con una toalla sin darse cuenta de que mi mirada esta concentrada en cada una de ellas y en lo que son capaz de hacer. Parecerá tonto, tal vez así sea para algunos que no aprovechan el tiempo real del verdadero amor, pero yo, que la amo, tengo la creencia de que si me asomo lo suficiente a las gotas de agua que recorren la piel de quién amo podré ver en ellas algo más de su alma. Parecerá imposible, sobre todo cuando reconozco que verla serena justo después de haber explotado de pasión es el regalo de su infinita alma que se columpia conmigo.

En cada gota, veo su alma brillante; libre de oscuridades. Perfecta ante lo imperfecto. Secretos almacenados en poros eternos. Fragmentos de su mente y de su corazón que se niegan a comprender que me aman como yo la amo; con desesperación, vehemencia; con todo el ser…

La veo desnuda y mojada; las gotas son de plata, fuego y sueños. Las gotas me ordenan que sea yo el esclavo de sus fantasías…

La toalla; ¡un pedazo de tela se encargó de destruir mi contacto astral con su alma! No, esperen. No son las gotas el único medio de comunicación; también están sus ojos. En ellos también he visto agua. Gotas derramadas debido a la incomprensión del dios destino. Pero sus ojos son sabios; en ellos me veo; amándola y siendo correspondido…No importa lo que suceda; cada parte de su ser me recuerda que la amo y que no existe nada más importante.

El universo se recrea: Afuera esta lloviendo; adentro las gotas siguen inundando cada pulsación y cada neurona. Repito su nombre una y otra vez mientras me muerdo los labios al recordar la pasión con la que acaba de amarme y la senda escogida por las gotas en el descenso desde su cabello hasta sus pies; mi lengua envidia el sendero y mis manos están dispuestas a seguir el mapa trazado que no olvidan ante la certeza de transitarlo nuevamente lo antes posible, lo antes necesitado…

Afuera sigue lloviznando, adentro; adentro es una tormenta que no concluye…

miércoles, setiembre 14, 2005

Ruego

Por Angelo Negrón

Su abdomen crecerá y también el llamado a la vida. Seré participe de tal acontecimiento. De seguro no estaré en el parto y no cortaré, como deseo, el cordón umbilical. Pero mi amor y admiración por ella crecerán en la inmensidad del futuro.

Podemos dar la vida; fue precisamente en esto que Dios nos hizo a su imagen y semejanza: Unir simiente y cosechar hijos; dándoles lo mejor de nuestro ser. Aún así, siendo almas gemelas, la intranquilidad no cesa. Quisiera hurgar en sus adentros y acoplarme de tal forma que pudiese verlo todo a través de sus ojos y de esta forma saber ¿quien realmente soy? ¿Quién realmente es ella?

Hoy no veo claramente. Reconozco que algunos hechos son borrosos ante la cercanía de la realidad. Creo que el amor, como la vida, es algo que no debe detenerse y en el continuo devenir del tiempo estaremos unidos en recuerdos pasados y temas por llegar. El amor triunfará, siempre lo hace. Por esto; permíteme Dios ser milagro de vida: ser más que parte del amor, el amor mismo, que seamos uno por tiempo inmemorial y así ver el fruto de su carne siendo amamantado, educado y heredando el poder mas grande de todos: el de amar…

miércoles, setiembre 07, 2005

Rojo esperanza, verde contrariedad…

Por Angelo Negrón

La miro; capto sus ojos a través del retrovisor de su auto. Se roba mi mundo al sonreírme de singular manera. La luz del semáforo me traiciona; lo hace tal como lo hace el tiempo…


...Reconozco que el verde simboliza para muchos la esperanza; para mí, esta vez, acaba de transformarse en desesperación. Unos segundos más de estar en roja esa luz y hubiese bajado de mi auto. En medio del clásico transito vehicular gozaría de caminar hacía ella. Luego, tocaría en su cristal y le robaría un beso. Uno que hiciese que los claxon de desconocidos fueran activados, más que por la prisa, por envidia…

Y es que: Acaba de besarme y decirme hasta luego. Jugó antes con mi intimidad dejándome encendido y con múltiples ideas de algún encuentro próximo en donde pueda verla desnuda; siendo victima de mis juegos favoritos de alcoba y totalmente apasionada; siendo dueña de mi virilidad. Convirtiendo mis soledades en algarabía de deseos de piel, imaginaciones de cama, almas gemelas, mundos de alboroto y sosiego…

…Mi mano por debajo de su falda o su boca encendiendo pasiones. Sus palabras ganando el grito merecido y para nada anónimo. Labios que, con tan solo pensarlos, me invitan a besarlos. Lo he visto y lo he sentido; nuestros cuerpos dialogan, flotan, planean, vuelan más allá de esta dimensión casi humana. La libertad de mi espíritu consiste en estar a su lado y por eso heme aquí; a varios autos de distancia; tratando de alcanzarla para insinuarle que regrese, que se quede, que llegue tarde a otros lugares, pero temprano a su cita con el destino que soy yo. Solamente yo…

sábado, setiembre 03, 2005

Regalos

Por Angelo Negrón

Esta tarde sigue llena del enorme placer que me regaló en la mañana.

Esta noche seguirá llena del deseo que me regaló al mediodía.

Mañana; espero poder llenarla de deseo y placer. Mismos que ambiciono le duren todo el día y la noche como me sucede ahora a mí, como sucederá esta noche en mis sueños, como seguirá sucediendo mañana cuando al verla descubra en sus ojos el reflejo de su alma.

Si, me reafirmo: Quiero entrar por sus ojos y mudarme justo al lado de su pezón izquierdo; ahí donde el corazón bombea millones de latidos lanzados a la vida; ahí, justo donde lo he escuchado más de una vez latir con fuerza extrema ante la cercanía del éxtasis. Ruego que me permita recorrerla con mi lengua, con mis besos, con mis manos y con mi amor...

...Y si esta dispuesto por el destino que no sea así, (Dios no lo quiera), que me permita entonces recorrerla con mi mirada...

...Créanme; si permite que la observe; mis manos se encargaran de hacer que la sienta sentirse mía en cuerpo y alma...

...Si no lo permitiese: El recuerdo logrará que mis manos la conviertan en piel de mi piel; en ansia de mis ansias...

...La Amo, aún cuando no esté físicamente; Imaginen cuanto La Amo cuando esta a mi lado y me lleva a pasear por su cabello, me deslizo por sus orejas y me escapo por su cuello sólo para balancearme hasta su mejilla con la excusa de descansar en su boca mientras escucho la sabiduría que emite su mente al besar con pasión y amor correspondido…