miércoles, octubre 22, 2014

Leyendo El Anarquista de Javier Febo

Por Angelo Negrón
(Varias preguntas al leer El Anarquista de Javier Febo)

¿Cuántas veces leer un libro ha sido capaz de transformar tu vida o al menos dejarte pensando por días en lo leído? ¿Has escuchado gritar a un libro de poesía? Yo he encontrado algunos capaces de eso y más. De hecho, en estos días encontré uno que me convenció de querer acompañarlo a gritar. Se trata de El Anarquista, reciente entrega de Javier Febo, libro que es capaz, si se lo permitimos, de liberar el pensamiento.

Es que, tras leer a Febo nace en uno la ambición de volverse un rebelde con causa que asume su rol de oposición y el eterno deseo de abolir toda autoridad que viva en contra del individualismo. Poema tras poema, la voz libertaria de Febo, enriquece incluso al instinto y va inquietando, desde adentro, al alma. 

El Anarquista va creando debates internos. Sus letras van levantando el brazo y con el puño cerrado vocalizan realidades que ya hemos notado a simple vista, pero a las que en el pasado hemos preferido omitirlas. Tal vez entro en aguas profundas cuando menciono lo que todos sabemos: Hemos sido criados bajo sistemas de sumisión y dependencia. Aunque nos mientan y nos mintamos, así es. Nos hacen creer que ya rompimos las cadenas y que la opresión es cosa del pasado. Me rio de eso (¿o acaso lloro?).

Creo que, por momentos y ante una necesidad imperiosa innata, nos aferramos a buscar un cambio, a rechazar la promesa político partidista de cada cuatro años y a dudar de las palabras de alguien que se postule o está en el poder. Lo extraño es que tales sentimientos duran muy poco. De la nada, y no sé cómo, olvidamos todo y surge la necesidad de ir a escribir la papeleta con una equis debajo de uno de los símbolos representativos de partidos a los que no entendemos y definimos como estandartes de nuestro ideal y donde elegimos a personas a las que, en nuestro carácter personal, no confiaríamos ni un centavo. En cambio: ¡Le regalamos el poder de manejar las finanzas de este país! Buscamos en ese momento votar por el menos malo y eso si que es burdo.

La poca lucha que hemos dado ha sido en nuestra zona de “confort” y sin pleno uso de nuestras facultades pues un halo de falsa democracia nos tapa los ojos con su venda gigantesca. Reconozco que, por otro lado, existen quienes mantienen la lucha con su ejemplo, es más: Sé que hay todavía quien grita para quedar incólume tras aceptar que todo cambio comienza en uno mismo.

Obviamente generalizo cuando menciono que hay quien lucha y quien cree estar luchando, incluso quiero pensar que son más los que, a capa y espada, están buscando, no eso de tener más derechos, sino el lograr la igualdad para todos y todas. Y es que, durante mucho, nos han enseñado a guardar silencio, por ello, cuando encuentro a alguien como Febo (al que callarse no le parece para nada una opción) mi esperanza se renueva y me demuestra el poder de liberación que tiene la palabra. De hecho este libro tan lleno de verdad logra con su letras que me pregunte: ¿Alcanzar un cambio social hacia el humanismo es posible?

Es que, al leer a Febo, no puede uno dejar de pensar que todo ese orgullo que sentimos por creernos seres racionales es una falacia. Racionales seremos el día en que la anarquía deje de parecer una quimera. El Anarquista es entonces, a mi entender, un libro en que cada poema disfruta de esa inspiración que es himno del cambio. Ciertamente Febo es capaz de debatir las imposiciones a las que estamos acostumbrados y a su vez hacernos reflexionar como lo indica en El Anarquista en su Epígrafes IV:

“La Anarquía
no tiene Morse
 es simple
como la poesía
que hace el amor
 con la belleza”.

En fin, sólo queda una pregunta por hacerles que espero genere muchas interrogantes más:
¿Te atreves a leer a Febo?

***


Angelo Negrón es narrador, bloguero y asiduo fanático de la twitteratura. Oriundo del pueblo costero de Cataño. A finales de la década del 80 funda y dirige la revista Senderos. Durante los años siguientes sus cuentos serán conocidos en las páginas de la revista Taller Literario. A raíz de esa experiencia entra en contacto con una serie de cuenteros de diferentes partes de Puerto Rico, entre ellos el escritor Antonio Aguado Charneco, que considera a Negrón como uno de los principales narradores de su promoción generacional. Su blog, a través de los años, se ha ido convirtiendo además en un espacio cibernético que ilustra el acontecer cultural boricua, y reproduce ocasionalmente el boletín “En las letras, desde Puerto Rico”. Recientemente fue incluido en la antología Cuentos puertorriqueños en el nuevo milenio, antología que recoge 50 cuentos de 50 narradores puertorriqueños contemporáneos, publicado por la editorial Libros de la Iguana. Durante el presente año circularán sus libros Causa y efecto (cuentos) y Ojos furtivos (novela), bajo el sello de Publicaciones Gaviota.

2 comentarios:

Javier Febo Santiago dijo...

Hermano, muchísimas gracias por esas palabras que llegan al entendimiento de que escribir vale la pena y es necesario. Gracias por el honor de tu lectura, la cual entiendo ha sido una meticulosa.
Tus palabras me inspiran.
GRACIAS !!!

Angelo Negrón dijo...

Gracias Febo. ¡Tremenda experiencia leerte! Recibe un abrazo y, por favor, continúa en el oficio de sorprender.