sábado, octubre 13, 2012

En las letras, desde Puerto Rico: (Serie Escritores Caribeños en Nueva York): Jimmy Valdez: un caribeño universal que le canta a la tierra y al amor

por Carlos Esteban Cana

Descubro que siempre he estado triste
y que toda la ciudad es una sentencia irrevocable.
Me queda un juego de palomas,
debe haber algo que no se muera. 

en Me queda un juego de palomas

Jimmy Valdez

La primera vez que me topé con el nombre del escritor dominicano Jimmy Valdez, fue en una nota periodística. La misma hacía referencia a que su obra teatral La redonda Peña Despeñada había resultado ganadora de Letras de Ultramar, concurso literario que realiza la Secretaría de Estado de Cultura, de la República Dominicana. En esa ocasión el jurado estuvo compuesto por los dramaturgos puertorriqueños Abniel Marat y Héctor Luis Rivera, y la escritora dominicana Julissa Rivera.
Por internet y en diversas publicaciones periódicas, está disponible una muestra del universo creativo de este escritor dominicano, que afianza su ser como hijo del archipiélago caribeño. Su poesía, destilada en dosis suele hacer uso discreto, contenido si se quiere, a modo de pinceladas, de una prosa poética salpicada de nostalgia. Como dato curioso Jimmy Valdes expresa y desarrolla su arte a través de la pintura. Y sostiene con su propia obra una relación peculiar, pues no se detiene a contemplar lo ya creado. De hacerlo se convertiría en piedra, o cual Orfeo actual, sentiría que perdería en tal ejercicio a su Eurídice, es decir, a su propia capacidad creativa; eso que le permite innovar, no repetirse.
En estos días Valdez se ocupa de presentar su más reciente libro: Osaku, Herrumbre para erigir un hombre vivo. En los pasados años dos poemarios suyos han salido a la luz pública: el primero titulado “Para todos sin importar lo que fumen”; el segundo "Días enteros para una sopa". La entrevista que presentamos a continuación, fue posible a Eugenio García Cuevas, Maestro periodista, crítico y escritor, que me ofreció las coordenadas necesarias para establecer contacto con Jimmy Valdez, un escritor dominicano y caribeño que gesta su obra en pleno corazón de Nueva York.
Jimmy Valdez: un caribeño universal que le canta a la tierra y al amor
Carlos Esteban Cana: Entiendo que usted, Jimmy Valdez, poeta, dramaturgo, se desarrolla profesionalmente en una industria ajena al ámbito cultural...
Jimmy Valdez: No necesariamente así, soy especialista en instalaciones de arte en galerías y museos. He trabajado en todo lo que me permita sostener a mi familia. Estoy orgulloso de seguir luchando por vivir dignamente, por la entrega diaria y por los sueños de un mejor futuro universal.
CEC: ¿Cómo se siente como Caribeño en la Gran Manzana (NY)?

JV: Me siento antillano, amo mis raíces y creo en nuestra fuerza y mestizaje. Veo el ser caribeño como una ventaja; nos acomodamos a todo ritmo y formas de vivir. Somos abiertos, sin demasiados miedos, en fin, adaptables.
CEC: ¿Cómo es su relación con otros escritores en la República Dominicana?
JV: Perfecta, diaria yo… No busco conflictos por cosas que no tienen mayores impactos en la vida socio-cultural o creativa nuestra. Solo una cosa me apena, la apatía de muchos a la hora de tomar posiciones ante la crisis moral y política en nuestros pueblos. Para muchos es mejor estar en paz con aquellos que nos gobiernan, que asumir posturas dignas y responsables ante los grandes males que nos afectan en lo presente y lo por venir. Yo vivo de espaldas en los roces con el poder, por lo menos con el poder mezquino que representa la partidocracia dominicana.
CEC: Sabemos que usted gestó intercambios literarios con escritores puertorriqueños. ¿Cuál ha sido su experiencia en la coordinación de esos eventos culturales?
JV: Yo siempre me he considerado un deudor de la literatura puertorriqueña, de hecho mis primeros textos publicados fueron a través de las antologías que hacía el Ateneo Puertorriqueño. He leído mucho de autores de la isla del coquí. He estado allí unas cuantas veces y me considero puertorriqueño, cubano y quisqueyano, sin sentir diferencia alguna al respecto. Disfruto mucho de la calidad y del orgullo puertorriqueño en su apuesta por la lengua castellana.
CEC: La caribeñidad inherente a usted, como dominicano, ¿emerge en sus creaciones?
JV: Claro, cómo puedo ser yo sin ser yo?... Y ser yo, es ser caribeño, conga y marimba. Caderas, calderos y palmas. En fin, tan abierto y fascinante como un abuelo con sus nietos contando historias pasadas.
CEC: ¿Cómo comenzó a escribir? Hábleme de sus inicios...
JV: Pues no sé, creo que de un tropezón. De una patada al alma, de un sueño, de unos amores. Del rechazo mulato de la hija de una dentista a mis 12 o 13 años, y luego ese primer poema, y luego esos otros. Y hasta hoy: poesía y sueños.
CEC: ¿Cuáles fueron esos primeros libros que cayeron en sus manos?
JV: Yo casi nunca tenía dinero para la merienda en la escuela, no lo tenía porque en casa éramos bien pobres, seguimos siéndolo, pero ya es costumbre y hasta nos gusta… En fin, que me iba a la pequeña biblioteca a leer cuentos medievales, hasta que un día me encontré con Bosch y los amos. Entonces me incliné por mirarme al espejo, leía y predicaba la adolescente interpretación de aquellos cuentos.
CEC: Su hoja de ruta de vida le ha colocado ante una diversidad de retos profesionales, pero usted, sin embargo, le ha dado particular énfasis al arte, particularmente a la pintura y a la escritura. ¿El Jimmy Valdez escritor ha ganado algo con el Jimmy Valdez pintor?
JV: No puedo distinguir entre uno o el otro. En ambos casos me sustraigo y dejo de ser el individuo desabrido, para ser el yo de las intensidades.
CEC: ¿Cómo es su proceso creativo? ¿Cómo se acerca a la 'página en blanco'?
JV: Lo de la “página en blanco” es un mito. Por lo menos para mí ser lo es… lo que realmente me da miedo son las repeticiones, los lugares comunes y el no ser entendido. Amo garabatear; la página en banco no existe.
CEC: Hablemos brevemente de sus libros... “Para todos sin importar lo que fumen” fue su primer libro publicado.
JV: Lo fue, y me arrepiento… por eso no lo muestro a nadie. Los queme todos. Creo que mi madre y una ex novia son las únicas personas que tienen una copia del mismo… Ojala que no aparezca nunca.
CEC: Ahora ocupémonos de "Días enteros para una sopa", título, por cierto, singular para un poemario.
JV: Yo odio mis libros inmediatamente los publico. Igual detesto mis pinturas. Por eso no soy muy dado a lecturas o ha exhibiciones. Necesito crecer, nunca veo atrás, aunque sean cosas que los amigos gusten o pregonen a terceros.
CEC: Y en estos momentos Jimmy Valdez se ocupa en dar a conocer su más reciente entrega: Osaku, Herrumbre para erigir un hombre vivo.
JV: Sí, es un libro al que aún no le dedico ni amor ni odios. Esta allí, en recodo de mi ser, esperando un veredicto; a ver qué sucede.

CEC: Escritores y críticos de la talla de un Eugenio García Cuevas, hablan con admiración y respeto de lo que Jimmy Valdez viene creando y gestando...

JV: Gracias, sé que Eugenio es un gran escritor, un hombre bueno, que es mucho decir en estos tiempos de toma y daca, y que además es ante todo un ser honesto y responsable sobre sus pareceres. Le admiro y quiero con orgullo criollo.
CEC: Jimmy, su poesía se sirve -en muchas piezas- de la brevedad, accede a cierta liviandad pero no es simple; en el lenguaje no se desprende de destellos narrativos y cierta nostalgia le caracteriza...
JV: Pensándolo ahora, podría juzgarme como un ser nostálgico y anhelante, contador de historias con lengua poética y “mojitos” como suero de las verdades.

CEC: Jimmy Valdez también ha sido premiado como dramaturgo, por La redonda Peña Despeñada... ¿Ha sido complejo pasar de la poesía al teatro?
JV: La verdad es que no sé si ese texto es teatro. La culpa del premio no es mía. Opté al premio por estar en el medio y ya ve usted, dizque dramaturgo. En fin, que para reivindicar dicha ofensa he tenido que dedicarme al teatro como autor; ya llevo varias obras en el buche, todas peores que la anterior. También ensayo con el cine. Vainas parejeras que se le ocurren a uno…
CEC: ¿Qué género literario prefiere para la creación?

JV: Soy medio poeta, medio pintor, medio gestor, en fin, que estoy hecho de mitades.

CEC: Mantiene contacto con otros escritores dominicanos en la diáspora (un término que hasta cierto punto la tecnología desdibuja) como Rita Indiana, Rey Andújar, Junot Díaz, René Rodríguez Soriano?

JV: De ellos sólo me trato con familiaridad con René R Soriano, a quien admiro y quiero, igual me saludo online con Rey Andújar, pues no le he visto nunca en persona. He leído a Rita y me encanta su música y claro que leo a Junot, le he visto en eventos, pero nunca me le he acercado. No me imagino yendo hasta él para decirle: oiga compadre, que bien escribe usted! Cosa que por supuesto el ya conoce.
CEC: Hábleme de sus escritores favoritos...
JV: ¿Qué decirte? Soy boschista, en lo político, lo decente y en lo literario. Me gusta Francisco Matos Paoli, Virgilio López Lemus, Díaz Alfaro y su “Josco”, José Bobadilla, Joaquín Edwards Bello, Carlos Fuentes…
CEC: De la historia literaria y creativa dominicana, ¿tiene alguna época o grupo de escritores de preferencia?
JV: Si… El movimiento interiorista de Bruno Rosario Candelier. Quizás porque allí fue que me formé en la adolescencia de escritor.
CEC: ¿Qué es lo más importante para usted, como creador, como escritor?

JV: La calidad y lo honesto de lo que se dice y se piensa.

CEC: Su reto mayor, su aspiración como creador es...

JV: Que en cada palabra escrita, las mías, alguien encuentre una razón para seguir la lucha y apostando a los sueños.

CEC: Y por último, ¿mantiene algún vínculo particular con escritores en la Gran Manzana?
JV: Amo New York y su gente. Nuestra literatura, la caribeña, es buena y todos los días crece. Aquí soy un hermano más. No existen poses ni miradas sobre el hombro. Todos cantamos a la tierra y al amor. 
***
Carlos Esteban Cana Escritor y comunicador puertorriqueño. Ha cultivado el cuento, el micro cuento, y la poesía. Actualmente, sin embargo,se ocupa de darle forma a sus dos primeras novelas y a un volumen de ensayos. Colaborador de varios publicaciones impresas y cibernéticas, en Puerto Rico y otros países. Bitácoras y publicaciones alrededor del planeta, como Confesiones, del narrador Angelo Negrón, reproducen su boletín "En las letras, desde Puerto Rico".
     Para el periódico cibernético El Post Antillano también publica su columna "Breves en la cartografía cultural". En verano del 2012, Carlos Esteban publica Universos, libro de micro-cuentos bajo el sello de Isla Negra Editores. Otros dos libros aparecerán durante el presente semestre. El primero titulado "Catarsis de maletas: 12 cuentos y 20 años de historia", ofrece una vista panorámica de una pasión que el autor ha desarrollado, por cuatro lustros, en el género del cuento. "Testamento" es el segundo de los libros mencionados, poemario antológico que reúne lo más representativo de su poesía; género del que Cana manifiesta: "Fue la propia poesía que me seleccionó como medio, como interprete". Cana es conocido además por haber fundado la revista y colectivo TALLER LITERARIO, que marcó la literatura puertorriqueña en la última década del siglo XX en Puerto Rico.

 

viernes, octubre 12, 2012

Arquíloco de Paros

En el blog de Reynaldo Marcos Padua está disponible de manera gratuita la novela basada en la vida de Arquiloco: Poeta de la Grecia antigua. La obra recoge cuanto se ha dicho o se ha planteado en torno a la vida de este poeta arcaico que, sin embargo, resulta de una actualidad increíble por ser el precursor de los grandes poetas “malditos” de la historia literaria mundial. Al final de la novela se ofrece una antología de poemas reelaborados de lo más accesible al lector en la red.

Pulse aqui para llegar al blog: Arquíloco de Paros


Reynaldo Marcos Padua. Escritor de cinco novelas. Publicadas: Welcome to ay-land of the piña colada (1984), Águila (2008), La música de las esferas (2011), Nueva canción de nostalgia (inédita desde 1985). Autor de dos libros de cuentos: Club de perdedores (2007), El espejo de la memoria (2009)

miércoles, octubre 10, 2012

Taller de Novela Corta y Narrativa

 Recurso: Marioantonio Rosa

 Duración: del 3 de noviembre al 15 de diciembre 2012 (24 hrs)

 Horario: Sábados de 9:00 A.M. a 1:00 P.M.

 Lugar: Liceo de Arte y Tecnología, Ave. Ponce de León 405, Hato Rey
 Contacto: Ciara González 787-999-2499

 ¡BIENVENIDOS! ¡RESERVA CON TIEMPO!

martes, octubre 09, 2012

Convocatoria abierta: Jóvenes Poetas XV FIL-PR 2012

 
Se acerca la fecha limite!!! Enviaste tu poema? Te gusta la poesía, te consideras poeta?
La Feria Internacional del Libro de Puerto Rico reconoce la importancia de promover y fomentar la difusión de la palabra escrita en su versión poética. Basados en este principio fundamental, la FIL-PR lanza una convocatoria para tod@s l@s jóvenes poetas (18-25 años) que quieran compartir sus versos en tarima a participar del Certamen de Poesía. Si te interesa comunícate con nosotros a prensafilpr2012@gmail.com
Las instrucciones para participar son las siguientes:
Someter a (prensafilpr2012@gmail.com) un poema de no más de 15 versos, el cual será considerado por el jurado de la FIL-PR. Se seleccionaran los poemas a ser leídos en tarima (por el poeta) y de entre ellos se escogerá un poema ganador del certamen. Los que no sean seleccionados para leerse en tarima serán exhibidos en el Cordel de la Poesía. Todos l@s poetas recibirán un certificado de participación de la XV Feria Internacional del Libro de Puerto Rico 2012. La fecha limite para enviar su poema es el 11 de octubre de 2012.
Si tienes otr@s amig@s poetas riega la voz de que hay un espacio donde exponer su arte.
Cualquier pregunta no dudes en escribirnos.
Gabriel Méndez Sánchez
Director de Redes Sociales FIL-PR
prensafilpr2012@gmail.com

lunes, octubre 08, 2012

“Del manuscrito al libro: Edición y auto edición”

El editor de la Editorial Isla Negra y de la revista Cuadrivium de Departamento de Español de la UPR en Humacao, Carlos Roberto Gómez Beras, ofrecerá la charla “Del manuscrito al libro: Edición y auto edición” en la Universidad de Puerto Rico en Mayagüez, este jueves 11 de octubre, a las 10:30 ame, en el Anfiteatro de Enfermería del RUM. Se invita al público en general.

domingo, octubre 07, 2012

En las letras, desde Puerto Rico: Respeto al prójimo y la naturaleza: El amor hasta las últimas consecuencias

Por: Carlos Esteban Cana 

Con la consigna de llevar la misión amorosa hasta las últimas consecuencias, el poeta Eric Landrón inicia una nueva fase en su etapa artística y de acción social que vincula el respeto a la naturaleza y la creación poética. 
A partir del mes de octubre, miles de personas alrededor del mundo comenzarán a recibir una serie de sus foto-poemas sin costo alguno. Sobre este proyecto artístico nos dice Landrón: “Estos poemas que recibirá la gente mediante redes sociales se inspiran en el tema del respeto y cuidado a la naturaleza, tal como expone la película Avatar, de James Cameron. El contenido de los poemas, en su conjunto, nos dice que desde el amor podemos sanarnos y que es desde el amor que podemos sanar la vida”.

Esta colección de poesías, que recibirán de forma periódica una gran cantidad de usuarios del Internet, para llegar a su versión actual le tomó al poeta alrededor de seis meses. “Entre la investigación sobre aspectos ambientales, el análisis minucioso del filme y la creación de los poemas, me tomó aproximadamente medio año, como un semestre completo. Durante el proceso, y después, he sido asesorado en todo momento por el Dr. José Molinelly, catedrático en ciencias ambientales, Orlando Negrón, Presidente de Sierra Club, capítulo de Puerto Rico, y el Dr. Paul Bayman, catedrático de biología. Eso me permitió afinar el concepto”.

Autor de libros emblemáticos como Piropazos, Delirio de esperanza y Pupilazos, entre otros, Eric Landrón ha ido desarrollando con el paso de los años lo que ha bautizado como foto-poemas. “En esas piezas busco fusionar la imagen visual con la imagen de la palabra. Es una propuesta en la que el proceso tradicional se invierte. Antes, y por lo general, se hace en primer lugar, la creación poética, y se luego se buscaba una imagen que correspondiera al poema. En el foto-poema lo que inspira, en cambio, es la imagen, después se trabaja la lírica. Este tipo de poesía lo he realizado también con la pintura”, explicó acerca de esta modalidad poética, que le ha llevado a diferentes museos y galerías en Puerto Rico, así como a Nueva York y Atlanta en los Estados Unidos, y a la República Dominicana.

Cada entrega de esta serie de poemas, titulada Pandora: el paraíso encontrado, será dedicada a grupos específicos de la sociedad, como lo son estudiantes, indígenas, ambientalistas y científicos. “Los poemas son un acto de amor que se regala a todos los seres humanos que desde la justicia y la paz están transformando el mundo”, puntualizó.

El pasado 24 de Mayo, algunos líderes del ámbito cultural, cívico y social del País, leyeron algunos de estos poemas ante una amplia audiencia de jóvenes y adultos, en el Anfiteatro #1, de la Facultad de Educación de la Universidad de Puerto Rico. Al Padre Pedro Ortiz le correspondió leer Atokilina, poema que tiene como motivo la flor de la pureza, el bien y la espiritualidad, que Landrón dedica a San Francisco de Asís. En ese mismo evento, entidades como Casa Pueblo, la Coalición Pro Corredor Ecológico del Noreste, así como el propio Padre Pedro, Jacobo Morales, Tito Auger y Danny Rivera, entre varias personalidades, recibieron unas medallas por “labrar su vida para la vida”.

Eric Landrón, quien se ocupa además de escribir varias novelas, explica la dimensión amplia que tiene este proyecto: “Los poemas de Pandora son parte de algo mayor, que le hemos puesto por nombre Attabeira, que en taíno significa ‘Madre Tierra’. Se trata de un movimiento que une a cristianos, científicos, ambientalistas y humanistas. Ya no basta con sembrar un árbol. Es urgente cambiar de estilo de vida. Los pronósticos dicen que si no lo hacemos, para el 2050 las condiciones climáticas en la tierra serán muy difíciles. Se habla del aumento del calentamiento global, de huracanes nunca antes vistos, ya es un hecho que el agua será escasa en muchos lugares y hasta especies completas de animales podrían desaparecer. Nos urge, como dije, un cambio de conciencia”.

Y este poeta juglar concluye con unas reflexiones importantes: “Lo que estamos haciendo hoy con el ambiente repercutirá mañana en las generaciones futuras. Si somos creyentes en lo que hacía, por ejemplo, un ambientalista como San Francisco de Asís, que no era otra cosa que promover valores de respeto hacia el prójimo, no nos queda otra alternativa. Hay que llevar esa praxis del amor hasta las últimas consecuencias. El planeta no aguanta que lo sigamos explotando por codicia. O somos mejores seres humanos o morimos”.

Para los interesados en recibir la serie de poemas que integran Pandora: el paraíso encontrado, sin costo alguno, a partir del mes de octubre, pueden escribir a ericlandron@hotmail.com
 

sábado, octubre 06, 2012

Miradas, placeres y mariposas

Por: Angelo Negrón      
 
     Su llamada telefónica fue una sorpresa mayúscula. Llevaba tiempo sin saber de ella a menos que fuese en sueños o en los recuerdos que atacan en esa melancolía predecible que en diversos y extensos momentos del diario suelen sobrevivir al pasar del tiempo. Escuchar su voz a la distancia despertó mi esperanza. La búsqueda de más felicidad hizo clic en alguna parte de mi ser y una sonrisa afloró en mi alma con la gracia imparable que logra sustraerse de antiguos amores que no finalizaron en batallas perdidas, ni ganadas, sino que detenidas en caricias pasionales subidas de tono se despidieron con un hasta luego o un hasta siempre invalidando cualquier adiós, cualquier hasta nunca.
     Me saludó como siempre, coqueta y vivaz. Su voz abrió una ventana que reposaba cerrada, un espacio para recordarla siendo dueña de mi existencia y, mientras la escuchaba atento, viajé en el tiempo y el espacio a una tarde, casi noche, en que estacionados en un área recreativa me sedujo con besos, primero suaves y que, convertidos en la impaciencia de mi interior, se volvieron cónsonos con su promesa de lograr hacerme olvidar un pasado sin ella. Sus manos acariciaron mi cabello mientras sus labios me obligaban a jugar con su lengua. Con sublimes mordidas dejaba escapar sonidos que ayudaban a rescatar de su letargo a mi intimidad. Al apoderarme de su cuello, lugar que yo sabía es su debilidad, no pudo más; y el desenfreno se convirtió en mutuo. Las pulsaciones en mi entrepierna no conseguían, y no querían, ser disimuladas. Yo mismo bajé mi cremallera; ella dijo: ¡Aquí no! Yo dije: ¡Aquí sí!
     Nerviosa miró hacia fuera del auto. La noche era ya cómplice y sonrió. Me besó de nuevo y no dudó en acariciar mi bajo vientre. Empujé el asiento del auto un poco hacia atrás, arreglé los retrovisores para estar al tanto de lo que pasaba alrededor y ella se acomodó de tal forma que su boca se encargó de mi sur regalándole caricias difíciles de describir. El piercing en su lengua, que ya había manifestado conocimiento absoluto en mi boca, ahora expresaba sensaciones de sabiduría, en el zigzagueo provocador que surtía el efecto de transportarme al paraíso mismo. (Siempre he pensado que Adán no fue tentado con una manzana, creo firmemente que sólo bastó una mirada de Eva. Una mirada como la de ella, la atractiva mujer que me acompañaba en ese instante y que buscaba divisar en mi rostro los placeres reflejados que me regalaba).
     Hasta ese día no me cansaba de repetir que sus ojos eran mi perdición. Siguen siéndolo, en realidad toda ella representa la caída de cualquier barrera que en algún momento haya querido autoimponerme, pero desde esa vez también se convirtió en obsesión recibir sus caricias. Su lengua jugueteaba golosa y mi pie luchaba por no virarse hacía la derecha como preludio del no retorno. Dejó de utilizar su boca y sus manos se encargaron de seguir en el vaivén. Me pidió finalizar y le imploré que no, que siguiera probándome de aquella manera deliciosa, pero ya su plan estaba concebido. Con astuto tono de voz me rogó que terminara en su boca y no esperó respuesta; volvió a su rítmico movimiento. Yo trataba de no ser precoz para seguir disfrutando y buscaba pensar en otra cosa, pero el tatuaje que representa al sol en su espalda baja me recordaba la máxima de que los planetas giran alrededor del astro rey y no al revés. Atraído entonces por fuerzas mayores a la gravedad de esta galaxia tuve que concederle su pedido y estallé entusiasmado.
     Sus palabras son interrumpidas con la necesidad de decir hasta luego, pues debe volver a trabajar, la distancia no le deja ver lo excitado que estoy con tantas evocaciones…
     Los recuerdos son interrumpidos por el sonido de alarma en mi teléfono móvil gracias a la llegada de un mensaje de texto que contiene tres fotos de ella. En la primera foto que veo, mi sur continúa con las ganas de poseerla. Sus labios, decorados de rojo carmesí, su cabello, sus ojos…toda ella... envuelta en la ropa que yo demoraría en quitarle sólo por retardar el placer.
     En la segunda foto, al no tener algún maquillaje, pienso en ella recién saliendo de la regadera la primera vez que visitamos una alcoba de alquiler. Éramos jóvenes y no me amaba, pero yo estaba prendado de su hermosura hacía ya varios años; en esa ocasión, me regaló su cuerpo como se regalan rosas sin espinas… Cierro los ojos y sonrío. Mi alma se muda a su mirada en la foto, miles de evocaciones me atormentan ante la pregunta obligada: ¿Habrá sentido amor por mí alguna vez?  
     Desesperado acceso la tercera foto. Se trata de un nuevo tatuaje en su espalda, esta vez a la altura del hombro. Una pequeña mariposa cuyos colores compiten con mis ganas de apreciar mejor su piel. Empiezo considerando a las mariposas como símbolo del alma y su transformación. Es hermosa, pero no puedo obviar el ver la mariposa como insignia de lo transitorio. Me niego a lo fugaz  y recuerdo a la diosa griega Psique representada artísticamente con alas de mariposa y de quien la misma Afrodita sintió celos de su belleza. Repaso también que Psique fue capaz de visitar el inframundo para recobrar el amor de Eros logrando casarse con él y además, que el hijo que tuvieron se llamó placer. Una carcajada se me escapa. ¿Todo está relacionado? Mariposa, amor, placer... tatuaje, tinta indeleble, besos perdurables, su cuerpo y lo que quema a esta alma mía…
     Recapitulo y reconozco que su llamada ha terminado; ya no escucho su voz y la soledad regresa acompañada de más memorias, mismas que valoro y que me incitan a declararme soñador de su boca prodigiosa, no sólo en besos y caricias sexuales sino en la tonada de sus palabras y en el “Volveré y te buscaré, cada vez; otra vez…”  

sábado, septiembre 29, 2012

Blog de Marlyn Cé

Marlyn Cruz ha publicado en su blog Marlyn Cé uno de mis relatos, visítenlo, su blog es una propuesta refrescante y genial que renueva con su “Intertextuales por invitación” la blogosfera puertorriqueña y las letras de este país.

Pulsa aquí para dirigirte al blog de Marlyn y leer mi relato:Chica fácil







sábado, septiembre 22, 2012

En las letras, desde Puerto Rico (Serie Conversaciones fragmentadas)

Antonio Aguado Charneco comenta su novela Medio mundo




por Carlos Esteban Cana
Antonio Aguado Charneco está por hacer temblar los cimientos creativos del País con la publicación de los Narcocuentos, libro que explora la intríngulis del narcotráfico con diferentes actores de nuestra sociedad, esto mediante el guiño creativo de la ficción. Este libro sale publicado por cortesía de Ediciones Mágica, que pertenece a la librería del mismo nombre.
Pero Aguado Charneco no detiene este año su actividad pública con Narcocuentos. Dos novelas más de este autor llegarán al público lector, esta vez bajo el sello de Publicaciones Gaviota, que pertenece a la Librería Norberto González. La primera titulada ARYANATIONS The Last Pandeza explora el mundo del fascismo y la biotecnología. En estas páginas Aguado Charneco desarrolla la acción en un mundo futuro, azotado y diezmado por un peligroso virus. Esta es la segunda novela que el autor escribe en inglés; la primera lleva por título The Bulls of Twilight.
La segunda de las novelas de Antonio ‘Ni-Yamoká’ (como gusta que le llamen), en esta temporada, se titula Medio mundo. El propio título arroja luz de las dimensiones amplias en su trama, pues la misma se despliega en lugares de España, El Caribe y América del Sur. Se trata, pues, de la saga de una familia oriunda de Islas Canarias, que busca protegerse a toda costa de unos personajes y peligros que acechan la vida de sus integrantes. Lo vertiginoso de la historia, en los diferentes episodios, tiene como resultado que aún siendo voluminosa, esta novela se lea casi de un tirón, y es que despegarse de sus páginas cuesta.
A continuación, En las letras, desde Puerto Rico, trae a sus lectores una conversación que sostuvimos con Antonio Aguado Charneco, acerca de su nueva novela, Medio mundo, que la disfruten.
Antonio Aguado Charneco comenta su novela Medio mundo
CARLOS ESTEBAN CANA: Entiendo que después de luzAzul, que recién sacaste con Isla Negra Editores, escribiste esta novela.
ANTONIO AGUADO CHARNECO: Sí. Medio mundo es la novela que sigue a luzAzul, en cuanto a fecha de creación.
CARLOS ESTEBAN CANA: Me comentaste que tiene dos partes. La primera se titula ‘Archipiélagos’ y la segunda ‘Continente’. Es una novela hasta cierto punto ambiciosa. Háblame de ella.
ANTONIO AGUADO CHARNECO: Medio mundo, sin duda, es una novela voluminosa. Abarca lo que aquí, nosotros, llamamos isleños, que son los que vienen de Islas Canarias. Y esta familia que protagoniza la trama, tiene que salir huyendo del archipiélago canario por un hecho de sangre. Pero se dan con unos antagonistas tan virulentos que hasta acá los siguen. Por eso los que van escapando cruzan el Atlántico. Recalan en Puerto Rico y como los encuentran, tienen que salir para Venezuela. Y aunque no voy a ser anticlimático en los detalles, sí te puedo mencionar que allá también los persiguen; entonces de Venezuela pasan a Colombia.
CARLOS ESTEBAN CANA: Islas Canarias… Puerto Rico… Venezuela y Colombia… En esta nueva novela el lector no se queda sediento. Estas páginas dejan satisfecho al amante de las aventuras y los viajes. Y podríamos decir que predomina un ambiente geográfico. ¿Es Medio mundo una novela geográfica?
ANTONIO AGUADO CHARNECO: Medio mundo es una novela geográfica. Se podría definir así. Y quizás gracias a esos perseguidores que son tercos, es decir, persistentes. Imagínate que dan con los protagonistas, eventualmente, en Colombia. Los antagonistas son una familia muy poderosa y rencorosa de La Gomera.
CARLOS ESTEBAN CANA: Y el final, en otras novelas tú exploras el final abierto. ¿Qué sucede al final de Medio mundo?
ANTONIO AGUADO CHARNECO: Bambalán, te dije que no iba a ser anticlimático, quien sabe si el final queda apuntando hacia un retorno. Pero eso lo tiene que averiguar el lector.
CARLOS ESTEBAN CANA: En tus novelas, Tony, siempre tienes la costumbre de introducir en lo que escribes un momento de fricción, una especie de tema prohibido; sin ese elemento me atrevo a decir que no existirían las novelas de Antonio Aguado Charneco. Tomando como punto de conversación esa premisa… ¿Cuál es el tema prohibido en esta novela?
ANTONIO AGUADO CHARNECO: Como diría el poeta juglar Eric Landrón, que suele jugar con las palabras: procuro ‘fricción en la ficción’, para causar interés en el lector. En Medio mundo el tema tabú, el tema prohibido, es el incesto. En la época que recreo no lo consideran de tal forma. Claro, ya son otros tiempos. Pero no hace tanto tiempo atrás Canarias era una población rústica, con una economía agrícola que luego se fue a menos. De ahí se inició la inmigración. También vino, lo que unos dicen que es bendición y otros una maldición: el turismo. Y hoy día la economía Canaria está basada en una industria de servicio hotelero. Pero siempre fueron comunidades rústicas con muy poco acceso o intercambio, entre unas y otras. Por esa razón era que los miembros de las familias se casaban entre sí. Incluso hay leyendas como la de La Princesa Iko, de la isla de Lanzarote, que se desposó con su hermano, y cosas así. O sea, que allá el insecto no es un tema tan tabú como se nos antoja pensar aquí. Esa es la parte más controversial de la novela; esas relaciones incestuosas que se dan entre miembros de una familia.
CARLOS ESTEBAN CANA: Narras con asombrosa verosimilitud el deporte del Salto del Pastor. Sabes, fue uno de los pasajes de Medio mundo que más disfruté. Para beneficio de los lectores, puedes hablarnos un poco de esa tradición.
ANTONIO AGUADO CHARNECO: Allá en Canarias tienen varias cosas que son muy peculiares en su cultura como el Salto del Pastor. Esas competencias de vara + palos son únicas, porque la vara palo era una pértiga que usaban los pastores para salvar, con menos esfuerzo, las desigualdades del terreno. Imagínate el escenario. Pongamos de ejemplo que los pastores tenían una colina aquí, que acaba en esta cañada y luego subía otra vez. Entonces, sin la vara, ellos tenían que pasar mucha dificultad para llegar de un punto a otro. Aunque ni siquiera se tratara de una distancia lejana, tenían que pasar trabajo en cantidad. Piensa entonces como era la cosa cuando tenían que recorrer mucho terreno. Sin embargo, con la pértiga ellos se impulsaban de una cumbre a otra, y ya estaba. Y esa costumbre pues se fue desarrollando en competencia, en un deporte competitivo.
CARLOS ESTEBAN CANA: Ya saben amigos, tres nuevos libros de Antonio Aguado Charneco llegarán a sus manos durante este segundo semestre del 2012. Por lo menos, así se lo ha trazado este escritor, uno de los autores más prolíficos de Puerto Rico en los últimos años. Recuerden sus títulos: Narcocuentos, ARYANATIONS The Last Pandeza y Medio mundo, de la cual hemos tenido una especie de adelanto en esta conversación. Ya no les digo más, desde nuestro boletín, aquí en Página 0, les deseamos bonito día y buenas lecturas.
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Carlos Esteban Cana Escritor y comunicador puertorriqueño. Ha cultivado el cuento, el micro cuento, y la poesía. Actualmente, sin embargo,se ocupa de darle forma a sus dos primeras novelas y a un volumen de ensayos. Colaborador de varios publicaciones impresas y cibernéticas, en Puerto Rico y otros países. Bitácoras y publicaciones alrededor del planeta, como Confesiones, del narrador Angelo Negrón, reproducen su boletín "En las letras, desde Puerto Rico".


     Para el periódico cibernético El Post Antillano también publica su columna "Breves en la cartografía cultural". En verano del 2012, Carlos Esteban publica Universos, libro de micro-cuentos bajo el sello de Isla Negra Editores. Otros dos libros aparecerán durante el presente semestre. El primero titulado "Catarsis de maletas: 12 cuentos y 20 años de historia", ofrece una vista panorámica de una pasión que el autor ha desarrollado, por cuatro lustros, en el género del cuento. "Testamento" es el segundo de los libros mencionados, poemario antológico que reúne lo más representativo de su poesía; género del que Cana manifiesta: "Fue la propia poesía que me seleccionó como medio, como interprete". Cana es conocido además por haber fundado la revista y colectivo TALLER LITERARIO, que marcó la literatura puertorriqueña en la última década del siglo XX en Puerto Rico.

miércoles, septiembre 12, 2012

En las letras, desde Puerto Rico: Claudio, el huracán y un cuento

por Carlos Esteban Cana

 

Hace unas semanas que Puerto Rico se estaba preparando para la llegada o no llegada de la tormenta Isaac. Y se suspendieron clases mientras, abarrotados los supermercados, se agotaron las salchichas y productos enlatados, apenas sobrevivió una batería en la góndola, y los suministros de licor eran remedio casero imprescindible para combatir el tedio que otorga la ausencia de energía eléctrica y la ley seca.

Para las actuales generaciones boricuas, y desde 1989 con el destrozo generalizado que dejó el huracán Hugo, la llegada de un huracán implica ansiedad, tensión extrema, pero también algo de algarabía y fiesta. Para los políticos, sin embargo, la llegada de un fenómeno climático como Isaac representaba la oportunidad ideal para que la población se olvidara de las “virtudes” recientes en la gestión gubernamental. Y después de un azote como el de la victoria del NO, hace unos domingos atrás, la llegada de Isaac sonaba a gloria para estos ‘servidores del pueblo’.

Los medios, por su parte, suelen aprovechar la ocasión para hacer su agosto. Por un lado ciertas compañías incrementan sus anuncios, incluso se dan a la tarea de auspiciar durante la ‘emergencia’ cuanto informe del tiempo encuentren. Por otro lado, han sido legendarios los actos de performance televisivo de muchos comunicadores en situaciones huracanadas. Sin ningún viento mayor alrededor, muchos hacen creer al televidente que en ese preciso instante en que se está informando, es posible que una ráfaga violenta lo arranque del suelo y lo haga volar al pueblo vecino.

Pero más allá del circo mediático y de relaciones públicas que podemos mencionar cuando algo como Isaac se acerca, uno nunca puede bajar la guardia ante la llegada de un huracán. Eso sí, se supone que desde que inicia la temporada de huracanes, desde el día uno, cada ciudadano debe estar más que preparado con lo necesario para enfrentar cualquier eventualidad. Lección que aprendí de mi padre, que casi es un meteorólogo aficionado, y prepara con antelación a toda la familia para tales acontecimientos.

Mencionado lo anterior, a continuación comparto con ustedes, queridos lectores de este boletín, una anécdota relacionada a un cuento que publiqué en la primera serie de Taller Literario, que estará incluido en Catarsis de maletas (12 cuentos y 20 años de historia), libro que circulará a finales de septiembre en las librerías del Puerto Rico y por internet, gracias a Publicaciones Gaviota.

El cuento al que hago referencia se titula En ese día y tiene como trasfondo precisamente el paso de un huracán. El personaje principal lleva el nombre de un niño que conocimos en nuestra temprana juventud, el narrador Angelo Negrón y este servidor. Se llamaba Claudio y en la clase de catequesis que una vez Negrón y yo dimos, era este pequeño el que daba alma a la jornada. Extrovertido, curioso, espontáneo, este chico talentoso siempre estaba dispuesto a participar y tenía una sonrisa a flor de piel, aún siendo huérfano de ambos padres.

Años después, ya siendo un adolescente, Claudio falleció cuando ayudaba a un vecino, en medio de los preparativos usuales ante la llegada de un huracán. Creo que un cable de alta tensión hizo contacto con él. Cuando me enteré del suceso, ya estaban en curso los ritos funerarios. Por lo que siempre Claudio permaneció en mi memoria como aquel niño entusiasta que conocí. Y mientras escribía este cuento en Cataño, se me ocurrió que el niño de la historia podría llamarse como él. Sin premeditarlo, incluso el escenario final remite a un espacio similar donde ocurrió el accidente.

Como diría el novelista Antonio ‘Niyamoká’ Charneco: “La literatura tiene muchas bondades”. Y recordar, a través de los diversos pasajes narrativos, a personas singulares que han pasado por la vida, es para quien escribe un verdadero privilegio.

***

Carlos Esteban Cana es comunicador y escritor. Fundador de la revista y colectivo Taller Literario, un espacio de democratización en las letras puertorriqueñas. Se ha desempeñado como coordinador editorial, periodista cultural independiente, y ha laborado además en la industria televisiva. Su obra creativa se ha publicado en revistas y periódicos nacionales como El Sótano 00931, Ciudad Seva, Narrativa Puertorriqueña, Letras Salvajes, CulturA, Diálogo y El Nuevo Día, entre otros. En lo que se refiere al ámbito internacional su narrativa y poesía ha sido publicada por Escaner Cultural, Zona de Carga, Palavreiros, Abrace y el Boletín de Nueva York, entre otros. Recientemente algunos de sus cuentos han sido traducidos al italiano. Ha participado, además, en diversos medios de comunicación reflexionando acerca del panorama cultural en el País.

domingo, septiembre 09, 2012

Anillos

Por Angelo Negrón


     La amé desde que la razón me hizo soñar a la mujer perfecta. Me dediqué a buscarla en otros cuerpos hasta que un día, de forma inesperada,  se acomodó a mi lado en la librería. Comenzó a hablarme como si me conociera de toda la vida. Hablamos de Pablo Neruda y Mario Benedetti, de lo mucho que se tardaba en construirse el Tren Urbano y de su receta preferida para  hacer un buen “limber” de crema. Esa tarde se convirtió en noche y tuvieron que echarnos de la librería cuando se disponían a cerrar sus puertas. Intercambiamos números telefónicos y nuestras direcciones electrónicas. Nos despedimos con un apretón de manos, de esos en los que, en vez de apretar, acaricias.

     Estuve toda la noche y el día que siguió pensándola. Su rostro y su dulce voz me remontaban a placeres ocultos. A pesar de que no quería  lucir como un desesperado o abalanzado, la llamé. Y escucharla sonreír, al enterarse de que era yo quien hablaba, me conmovió. Luego de los saludos de rigor y de mencionar lo bien que la pasamos el día anterior le indiqué que la llamaba para invitarla a una tertulia de literatura esa misma noche. En ese momento nos enteramos que la casualidad hubiese hecho que nos conociéramos, pues ya estaba invitada por una amiga a asistir y precisamente estaba comprando una botella de vino que llevaría para la actividad. Nos prometimos brindar por el destino y aproveché para invitarla a almorzar. Accedió con gusto.

     En menos de una hora llegué a su encuentro. Ofrecí llevarla a varios restaurantes y ante su negativa explicó que ese día no se le antojaba nada sofisticado. En plena capital no escogió un restaurante de manteles blancos y copas de cristal, de hecho nuestro techo fueron las ramas de árboles y el almuerzo un par de “Hot Dogs” comprados a la orilla de la carretera. Satisfechos y felices dimos un paseo por la capital. Visitamos varias galerías en las que compartió conmigo su conocimiento sobre arte hasta que nos despedimos con la promesa aun viva del brindis.
     
     Fui el primero en llegar al apartamento donde se celebraría la actividad. Me correspondía llevar una bandeja de entremeses y se la entregué al anfitrión. Le ayudé a colocar las sillas y el atril desde donde se declamaría poesía, cuentos y ensayos. Poco a poco fueron llegando los demás invitados y comenzó la actividad con mi desespero de no verla llegar.  Las primeras  poesías de amor que escuché sólo me remontaron a su rostro y por primera vez en mi visita a ese tipo de actividad me aburrí. Sólo me encantó escuchar de boca de uno de los escritores - Carlos Ramón Cana - su escrito publicado en la edición numero cuatro de Taller Literario titulado: “El Ruiseñor y el almendro” que trata sobre un árbol derrumbado por inescrupulosos y un ruiseñor muriendo también en su defensa. Tal vez me satisfizo porque la tristeza del escrito competía a la par con lo que yo sentía al no verla entrar e iluminar aquella fiesta de palabras. No pude disimular más mis ansias de verla y sin que acabara la actividad me marché.

     Llegué a mi casa y me conecté a Internet. Le escribí un e-mail que denotaba mi preocupación de no verla en la actividad según lo planeado y expliqué mi insistencia en llamarla al celular que aparentemente estaba fuera del área de cobertura. Me quedé dormido sintiendo celos al pensar que tal vez alguien me ganó la partida, pero sabiéndome un enamorado platónico que exigía al universo se me concediera tan hermosa mujer.
    
     El ruido del teléfono logró despertarme. Al contestar descubrí que su linda voz era necesaria para mis amaneceres. Mientras escuchaba su disculpa me di cuenta que no hacia falta que lo hiciera, el sólo escucharla había renovado en mí la felicidad que creía perdida. Se excusó explicándome que la llegada de sus padres la envolvió y no pudo asistir. Según me explicó: vivía y trabajaba en la Gran Manzana.  Sólo llevaba dos semanas de vacaciones por acá. Debía volver al trabajo en varios días. El encuentro con sus padres se debía a que ellos volvían de un paseo en crucero por el Caribe, mismo que ella desistió de disfrutar porque no visitaba desde hacia varios años la isla y deseaba  pasarla en Puerto Rico. Esto me frustró sobre manera. Entendí que no tendría tiempo de conquistarla. Me sorprendió el hecho de que no me relatara los detalles el día antes. Bueno, yo tampoco le había preguntado, nuestra conversación fue tan amena que tales detalles pasaron desapercibidos. Estuvimos hablando por horas. El numero celular que me había dado era de tarjeta y no lo pensaba recargar así que me facilitó esta vez el numero telefónico de la casa donde se estaba quedando.
    
      Mi invitación al bosque forestal y a la playa en domingo fue tomada con algarabía. Cuando llegamos a una de las muchas cascadas del bosque, ella empapó su rostro del agua fría y cristalina. Admirados de la natural belleza y tranquilidad del lugar decidimos pasarla allí todo el día. Renunciando a nuestro pensamiento de incluir la playa en el viaje bordeamos las rocas y caminamos a favor de la corriente del río. A pocos minutos escogimos un buen lugar donde tender una sabana y sentarnos a platicar, leer poesía y consumir lo que ella misma preparó: pollo a la jardinera con un sabor tan extraordinario que le pregunté si trabajaba como “chef”. Entre dialogo y risas comenzaron las miradas furtivas. Miramientos que deduje eran de aceptación y me abalancé a robarle un beso. Su respuesta fue divina. Varios besos después mis manos buscaron palpar su cuerpo y un empujón me hizo saber que debía disminuir la velocidad. Luego de varias explicaciones que detuvieron mi animo de hacerle el amor allí mismo, me conformé con más besos, con perderme en su mirada y admirar su belleza.
    
      Le rogué al cielo que me diera la oportunidad de más tiempo para seducirla y como si me hubiese escuchado el mismo Dios y hubiese decidido que no, ella me explicó que debía regresar en los próximos cinco días y que no quería enamorarse. Le pregunté si estaba comprometida y su respuesta me robó una sonrisa. Ella mencionó que su relación anterior había sido año y medio antes y que esperaba que mis besos fueran parte de su próximo compromiso. Para demostrarle que mi interés era genuino me quité mi sortija de graduación y se la fui midiendo hasta dejarla en el dedo  pulgar que fue donde le sirvió. Ella me dijo que no podía aceptarla. Le indiqué que la conservara como un préstamo. Yo iría a buscarla, no sólo a la sortija sino también a ella, a la primera oportunidad. Recordamos que días antes habíamos prometido brindar por el destino y le quitamos la tapa al vino tinto. Debo confesar que le añadí al brindis algunas palabras. Brindé por sus ojos, por sus labios, por su hermosura y  su sonrisa. Ella Brindó por nosotros y supe que sería de ella para siempre.
     
     Luego de ese compartir en el río, nos convertimos en inseparables. Mi hermano me  consiguió un certificado medico que señalaba que sufría conjuntivitis y los días siguientes aproveché para estar con ella. Visitamos todos los puntos de interés y me llevó a conocer a sus abuelos. El día del aeropuerto ambos nos despedimos llorando con la promesa de escribirnos y volvernos a ver. Descubrí de lo que hablaba cuando dijo que se iría en cinco días y no quería enamorarse cuando extrañarla no fue para nada divertido. Comenzamos a escribirnos por Internet y hasta por correo. Llegaban cartas a diario con su perfume y yo no me detuve pues, ante esa mujer tan divina,  pude ser yo mismo sin pensar en que alguien me podría tildar de cursi. Palabras de amor, discos compactos, sorpresas envueltas. ¡Hasta le envié sus galletas preferidas por correo! 
    
     Transcurrieron dos meses y medio desde que ella partiera. La llegada de mis vacaciones fue un aliciente y la oportunidad de verla. Septiembre sería un mes que no olvidaría nunca. Mi intención era darle una grata sorpresa. Todo estaba, como decía el Chapulín Colorado, fríamente calculado.  Llegaría a la Gran Manzana el día de su cumpleaños. Después de algunos abrazos y besos le exigiría que me devolviera mi sortija de graduación. En su lugar le pondría un aro de compromiso justo en el momento de pedirle que fuese mi esposa.

Llegué a Nueva York de madrugada. Seguí las recomendaciones de un vecino que vivió muchos años allí y de tren en tren llegué hasta el edificio donde ella trabajaba. El trayecto fue largo y me arrepentí de no haber tomado un taxi. Cuando traté de entrar un guardia me detuvo y exigió mi identificación de empleado. En el poco inglés que aprendí en mis años de escolar le expliqué mis intenciones. Él me dijo que entendía mi situación, pero no podia dejarme pasar pues erán las ocho y cuarenta y cinco y aún no habrían al público. Que si deseaba esperara a que abriera el complejo de oficinas o que le diera la información de ella. Él trataría de que bajara hasta donde yo la esperaba y sería sorpresa de todos modos. Acepté que me hiciera el favor de conseguir que viniera a mí. Justo cuando le dije su nombre y número de piso escuchamos una terrible explosión seguida de gritos de pánico en la calle. El guardia  me empujó hacia fuera y volvió a entrar.
     Yo miré hacia arriba y la humareda que salía del edificio continuo era infernal. Asustado por la suerte de mi amada entré al edificio. Todos corrían hacia fuera y busqué su rostro entre la gente que salía. El guardia me reconoció y volvió a insistirme que saliera. Ante mi negativa se enfureció y comenzó a maldecir en inglés. Las palabras obcenas son lo primero que uno aprende de cada idioma y entendí cada uno de las que profirió. Le devolví algunos improperios que sólo lograron que comenzara a empujarme hasta la salida. No pude hacer nada contra sus empellones y furioso salí a buscar un teléfono público. Los cercanos estaban ocupados por transeúntes que explicaban la explosión a no sé quien y esperé desesperado a que liberaran alguno. Al conseguirlo la llamé y contestó ella misma. Al escuchar mi voz comenzó a decirme lo mucho que se alegraba de oírme y que me extrañaba.

     Las sirenas de los carros de bomberos o policias y los gritos de lamentaciones de los transeuntes opacaban lo que me decía y la interrumpí. Le pedí que saliera del edificio. Cuando le expliqué que acababa de ocurrir una explosión en el edificio de al lado se quedó callada demostrándome que no entendía lo que le decía. Resumiéndole le expliqué que había venido a visitarla y que estaba afuera. Ella comenzó a gritar de la felicidad y me dijo que bajaba enseguida. Le añadió un “te amo y ..."  lo demás no llegó a decirlo o no llegué a escucharlo. Justo en ese instante un avión secuestrado por terroristas se estrelló contra su edificio.

Cofradía de escitores de Puerto Rico invita:

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martes, septiembre 04, 2012

Tierra Rebelde, escrita por Marioantonio Rosa


Tierra Rebelde, escrita por Marioantonio Rosa, dirigida por Angel Manuel Garcia, con un gran elenco, bajo la produccion de Samuel Andrade... Pronto gran estreno 9 de noviembre en Miami...